Eran casi vacaciones de semana santa y se realizaba la reunión anual del departamento de ventas al que me toca atender, en esta ocasión me invitaron para ver cosas referente a los sistemas, ya que había propuestas y dudas, me preparé la maleta y la laptop para irme al aeropuerto y me fui en el taxi, al llegar oh sorpresa estaba la chica de Mérida esperando el mismo vuelo porque venía en conexión, nos saludamos y charlamos un rato del trabajo, y cuando llegó el avión abordamos, me tocaba en la última fila y a ella en medio , y para mi buena suerte cuando cerraron la puerta que quede solo en mi fila, así que me levante de rápido y le dije que si quería pasarse para atrás.
Ella accedió y seguimos charlando, entre bromas le mencioné la vez que fui a su oficina y tuvimos una tarde de sexo maravillosa por jugar botella de prendas y castigos, ser rió y me dijo que si la recordaba que le había gustado, como el vuelo era a Tijuana le dije que teníamos 3 horas y media para jugar y se volvió a reír, era lógico que en el avión no se podía, entonces se me ocurrió pedir una frazada y la azafata la llevó, me hice el que me iba a dormir y ella igual, nos acurrucamos debajo y platicábamos en voz baja y le dije que si se animaba a dejar que las manos corrieran, dijo que si pero que no se notara mucho, así que nos turnamos a ratos para masturbarnos mutuamente, recordé lo rico que era su sexo apenas lo toque un clítoris pequeño pero exquisito, metí mi mano en su conchita y la sentí húmeda nos apagaron las luces y aprovechamos que el vuelo era de noche, quería seguir tocando su conchita pero me moría de ganas por comerme sus tetas, grandes para su estatura, ricas carnosas con pezones de chocolate.
La aeromoza se dio cuenta que estábamos tocándonos y me volteó a ver le cerré un ojo, sonrió y se fue, nos dejó la parte trasera del avión para nosotros solos, se fue y le dije que no se moviera, me metí debajo de la cobija y mientras empujaba con mis dedos sobaba su teta con otra mano, sacaba mi mano húmeda y la chupaba y la cambiaba, a veces le daba a probar a ella, y ella lamia sus jugos con gusto, después de un rato le saque una teta del brasier y le comencé a lamer el pezón, lo tenía duro rico, me sabia a su perfume pero eso no importo, ya tenía muchas ganas de comer esas tetas y lo estaba haciendo y mejor aún en una situación de peligro, cualquiera se podría levantar y vernos pero estábamos calientísimos y no nos importó, me tocaba ser masturbado y la deje como estaba, y me senté, ella tomo aire y me dijo que se sentía cansada que era rico ser tocada donde casi la podían ver.
Me abrazó y bajo su mano lento y sacó mi miembro del pantalón lo jugaba con destreza, empezó a salir líquido y ella lo unto todo en la cabeza, y después me dijo que si quería que lo chupara, le dije que si pero que nos iban a ver, me dijo que no importaba, y se metió debajo de la cobija, no podía hacer mucho movimiento así que se limitó a jugar con la lengua en el glande, no saben el placer que sentí, quería estirarme y gozar pero podíamos alterar a los que iban durmiendo, así que después descanso y se subió, así nos fuimos jugando hasta llegar a Tijuana, unos minutos antes la aeromoza paso como advirtiendo y dejamos de hacer, le dije que nos esperarían en el aeropuerto 15 minutos después de llegar, que si quería nos íbamos solos, ella accedió y nos fuimos en un taxi al hotel, como iba a ser una reunión nacional nos tocaba en el mismo, nos registramos y pedimos habitaciones contiguas.
Dejamos las cosas en nuestros cuartos y de forma discreta toque su puerta, ella abrió y me dejo pasar y de inmediato puso el cerrojo, nos besamos y nos tocamos todo por encima de la ropa, y le dije que si quería que nos bañáramos, se fue al baño y sin contestar abrió el agua caliente, y dejamos que la tina se llenara en lo que seguíamos en el faje, le quite la blusa y los pantalones, como me encantaba ver a esa chaparrita con esas tetas deliciosas y esas nalgas paradas, se me paró de inmediato, me quité la camisa y el pantalón y quedé en calzones igual que ella.
Me acarició el miembro y yo toqué sus tetas, la abracé y le quité el bra, que ricos melones, me senté en la cama y la acerqué, el agua se escuchaba correr y yo escuchaba su respiración cuando le lamia los pezones, ella se dejaba hacer y me acariciaba el cabello, le agarré firmemente las nalgas y metí mi mano debajo de la tanga me encantaba acariciarle todo, sentir su conchita y su ano, rico todo caliente y húmedo.
El agua por fin estuvo nos fuimos al baño y nos quitamos lo que nos restaba, nos besamos y nos tocamos nuevamente, la ayude a entrar en la tina y se sentó en el agua caliente, se mojó con las manos todo el cuerpo y me dijo que me acercara, lo hice y me tomó del miembro y lo mojó sobándolo; sin salir del agua lo metió en su boca y comenzó a mamarlo de la forma más rica que puedan imaginar, no salía del agua y mientras me chupaba se tocaba la conchita, a veces untaba sus jugos en mi miembro y lo lamia rico, me chupaba las bolas.
Me dijo que entrara en el agua con ella, me metí a la tina, me senté y se sentía bien el agua caliente en mis bolas y mi miembro, yo quería cogerla ya no aguantaba pero me decía que fuéramos despacio, me sentó recargado en una orilla, y se mojó nuevamente todo, y así mojada me dijo que la chupara, la bese en la boca, y fui bajando por su cuello con mi lengua recorriendo todo a mi paso, llegue a sus riquísimas tetas y así mojadas se resbalaba todo rico, las tomé en mis manos y las apreté para expulsar los pezones, lamia uno a la vez pero rápido, a ella le gustaba porque no me dejaba avanzar, me quité y agarré agua y la dejé caer desde su cuello, se mojó todo nuevamente y miré como se deslizaba el agua en su cuerpo, ella se agachó y tomó agua y la dejó caer en mi cuerpo y la siguió al resbalar, llegó a mi miembro y lo sobó y se acomodó nuevamente sentada en la orilla de la tina, comprendí que quería que la chupara, le puse más agua, y seguí la caída con mi lengua, llegue a su conchita, estaba húmeda y caliente, ella contraía los músculos y parecía que la conchita me llamaba, lamí el clítoris rico ahora nadie nos estorbaba como en el avión, se recargo en la pared, y yo me acosté boca abajo en la tina quedando justo su conchita en mi cara, lamia y metía la lengua hasta donde podía, quería cogerla con mi lengua y que sintiera rico, gemía con gritos cortos y leves pero disfrutaba ella con mis lamidas y yo con sus gritos, me ponía cada vez más duro, ya no aguantaba, ya llevábamos buen rato haciéndolo y quería penetrarla.
Le seguí lamiendo unos segundos más y me levanté le dije que quería hacerlo y se levantó también, la cargué y se abrazó con sus piernas a mi cadera, y poco a poco la fui bajando hasta que mi miembro quedo dentro de ella, subía y bajaba lento yo sentía como se movía y como me frotaba las tetas en el pecho, esas tetas me tenían loco estaban riquísimas, sin salirse caminamos hacia la cama, ahora si teníamos donde coger rico y cómodo, me senté y me fui recostando lentamente hasta quedar tendido, ella se sentó y empezó a subir y bajar, tenía un ritmo impresionante, yo estaba a punto de venirme me sentí muy caliente, se lo dije y me dijo que no que esperara, entonces se salió y se recostó a mi lado, diciéndome que lo dejáramos descansar, sentí como me iba venciendo el sueño, y de pronto una sensación de humedad y calor en mi miembro me hizo despertar, lo estaba despertando con la boca, los dos reaccionamos al mismo tiempo, me di cuenta y comencé a acariciar sus nalgas, cuando ella sintió mi mano se dio cuenta que ya había despertado y se subió en mi dándome su conchita a comer, comenzamos un 69 delicioso ella lo chupaba y masturbaba al mismo tiempo pidiéndome que me dejara ir en cuanto lo sintiera, yo solo dije que sí y seguí comiéndome su coñito, delicioso caliente, de chocolate como sus pezones, y ese clítoris rosadito me hacían sentir más calor y ansiedad, le succionaba un poco duro y ella gemía y me apretaba el miembro con la boca, no aguanté más, me dejé ir y me vine en su boca; ella no dejaba de chupar y me sacó todo el semen, después lo dejó salir de su boca untándolo con las manos en todo mi miembro y se acercó y empezó una rusa, mi miembro se empezaba a dormir de nuevo, yo seguía lamiendo su conchita y ella se movía riquísimo en círculos, sentí como le salía algo, se venía en mi cara, yo quería hacer más cosas pero estaba cansado, nos metimos a las sabanas y dormimos un rato, desperté a las 11 de la noche de Tijuana y me empecé a levantar, tenía que irme a mi habitación, ella sintió que me levantaba y me pregunto si ya me iba, le dije que sí que nos podían tocar en la mañana y se darían cuenta que estábamos juntos, me dijo que estaba bien pero que aun teníamos cosas que hacer.
Me vestí y me fui a dormir a mi cuarto, en la segunda noche en Tijuana pasaron cosas interesantes que ya les contaré.
viernes, 24 de junio de 2016
martes, 17 de mayo de 2016
Pendientes
Que agradable resultó tener pendientes con la compañera que nos resuelve los tickets en el trabajo, llevábamos unas semanas de carga impresionantes, mucho estrés, salidas tarde, y llamadas telefónicas eternas, ya que se estaba brindando soporte a los VIP de la empresa, las cosas se fueron acomodando poco a poco, ya nos conocíamos por teléfono pero jamás en persona, aunque en foto si, de voz cachonda y agradable, de carácter afable. Pues total, se nos había cargado el trabajo y teníamos instalaciones y algunas capacitaciones pendientes, mi compañera y yo decidimos dejarlo a la suerte y terminamos yendo a las oficinas de su consultoría, eran oficinas tranquilas, algunos jóvenes trabajando, ambiente agradable, y llegué tarde por la carga de trabajo, a eso de las 5 de la tarde, para no ser descortés, compré unos refrescos, unos cafés, galletas y frituras, porque ya calculaba que saldríamos tarde.
Al llegar, me vió con todas las cosas y soltó esa risa que me pone a imaginar cosas y me dijo – oye, de plano pretendes que salgamos tarde – yo con mi sonrisa de ya valió y con una cara de que hago le dije – pues mira, se agregaron seis instalaciones, son gerentes VIP, y nos dieron usuarios y contraseñas para entrar por escritorio remoto, así que, es exageradamente probable que salgamos tarde --, se rió una vez más y yo empezaba a pensar cosas con ella, me dijo que pasara, y al seguirla vi ese trasero delicioso, grande con un contoneo como pocos, tenía unas nalgas que no te las acabas, gordibuena le decía un amigo, yo creo que más que eso era mucha mujer y tenía una mirada súper caliente, pícara e inocente a la vez, 100% cachonda.
Me pasó hasta su cubículo, y eran tan pequeños los lugares que no cabríamos ni de broma, me dijo que esperara, que pediría una sala, no tardó ni cinco minutos cuando regresó con una llave. En el camino a la sala, me encontré algunos conocidos y saludé con un informal Hola, total nada nos cuesta. Llegamos a la sala, y comenzamos a bebernos el café, le dije que primero nos conociéramos porque venía cansado y que de todos modos nos íbamos a tardar, comenzamos a contarnos un poco de nuestras vidas, lo clásico cuando conoces a alguien, tus desmanes de joven, tus aventuras de niño, y tus logros profesionales, así como tu fracasos, entre charla y charla nos dieron casi las 6 y le dije, que ya estaba descansado y que estaba encantado de platicar con ella pero que si no empezábamos ni tarde nos íbamos a ir, me contó que en la consultoría salen casi todos cerca de las 8 de la noche, y le dije que no creía que nos fuéramos a esa hora, se fue de nuevo, y yo veía ese culo que me empezaba a desconcentrar. Cuando regresó me dijo que ya había avisado que saldríamos tarde, tenía un juego de llaves para cerrar y se dio aviso a la recepción del edificio para que no hubiera problemas, ya listos, comenzamos con las instalaciones, la primera que le tocó a cada uno estuvo relativamente normal, una hora instalando, sin problemas, pero fue en la segunda donde todo de descompuso, bueno, al menos en lo laboral.
Resulta que el usuario al que le teníamos que instalar urgente no tenía instalado un componente del sistema operativo, cosa que nos llevaría al menos una hora más de instalación, pero todo se complicó cuando intentamos coordinarnos con la gente de soporte en sitio para que nos apoyaran, ya era tarde y no había nadie en la agencia, por lo tanto, movimos cielo mar y tierra por conseguir las autorizaciones necesarias para que un vigilante nos auxiliara de forma presencial en los reinicios de la máquina. Eran ya las 8:30 de la noche, ya estábamos solos y sin café, comenzamos la instalación y para sorpresa mayor, el equipo era demasiado lento, así que dejamos una de las computadoras corriendo la actualización y seguíamos con la otra avanzando lo que podíamos, teníamos la próxima hora muerta ya que prácticamente tendríamos que esperar a que las instalaciones avanzaran, retomamos la plática del inicio y no fuimos conociendo más, en el transcurso de la plática me di cuenta que me estaba yendo a otro lado cuando me sorprendí a mí mismo escuchándola y viéndole las tetas, no eran enormes, pero eran suficientes, tenía un color de piel rico, y me imaginaba como serían sus pezones, divagué escasos segundos y le pregunté sin pensar – Oye, ¿de qué color tienes las tetas? – nos quedamos viendo en shock los dos, al segundo siguiente nos pusimos rojos y no pude evitarlo, solté una carcajada, entre risas le intenté pedir una disculpa y ella sonrojada, me dijo que no había problema y me dijo – Te pasas eh, yo hablándote de mis travesuras y tu viendo otras cosas – más risa me dio, le dije que lo sentía que la verdad es que me gustaban y que me había distraído viéndolas, que no se apenara pero que eran lindas y antojables, se puso más roja y se rió, ahí fue donde todo comenzó.
Su risa tan excitante para mí, hizo que se me parara en ese momento, ya estaba yo pensando en cosas calientes, en su culo en sus tetas y en cómo sería hacerlo ahí, al fin estábamos solos. Le dije que porque no mientras se instalaban las aplicaciones, no jugábamos un pocker, soltó una carcajada y me dijo híjole que pena no hay cartas, me reí más fuerte yo y le dije que siempre cargo unas en la mochila, nos reímos los dos y me dijo, no porque tú lo que quieres es quitarme la ropa, y le dije, órale va, juguemos sin apuesta, solo por matar el tiempo, dijo que si, y saqué el mazo de cartas, comenzamos a jugar y me ganó el primero, después el segundo, yo el tercero, y ella el cuarto y el quinto, y comenzó a reírse y dijo ves, hubieras terminado desnudo tú, y le dije que lo intentáramos, y que fuera una juego de cartas y uno de castigos, aun nos faltaba la instalación trabada, y cinco más, dijo que estaba bien.
Ya entretenidos, comenzamos a jugar, el primero era de prendas, me ganó de nuevo y me quite la camisa, jugamos el segundo de castigos y le gané y le dije que me bailara cachondo, ella se apenó un poco pero se levantó y comenzó a menear sus caderas de una forma que no pude contenerme ni medio minuto, estaba durísimo, caliente y como lobo hambriento viéndola moverse, se frotaba las tetas y pasaba sus manos por todos lados, cuando vio mi mirada se sonrojó y se sentó y me dijo – ya porque si no te vas a infartar – le dije que estaba bien, barajeamos, jugamos y perdió, era de prendas y pagó con su blusa, llevaba un brassiere sencillo de corazoncitos, entre infantil y cachondo, me gustó, unas tetas de buen tamaño, y un color de piel exquisito, un poco a penada me dijo ya síguele, barajeamos, jugamos y perdió, le tocaba castigo, y me quedé pensando que pedirle, y le dije que el castigo mejor lo guardaba para después, seguimos jugando y perdí, tocaba prenda y me quité el pantalón, y cuando me bajé el cierre ella notó mi erección, soltó otra carcajada y yo me reí con ella pero seguí, ya estaba hecho, jugamos de nuevo y perdí me dijo que de castigo le diera un masaje en la espalda, así que le di un masaje relajante pero a veces le hacía caricias cachondas y empezaba a respirar entre cortado, volvimos a jugar y perdió, y tocaba prenda, se apenó muchísimo pero pagó también con sus pantalones, caray, esas caderas y esas piernas hicieron que me volviera a excitar, me puse durísimo, y ella solo reía, y yo empezaba a pensar más y más cosas, y a maquinar maldades, al fin que me debía un castigo, volvimos a jugar y perdí me tocaba castigo de nuevo y me dijo que también lo guardaría a ver que pensaba, jugamos y gané, era prenda, y ella estaba en brassiere, bikini y zapatos, así que como buena mujer tratando de resistirse se descalzó, no dije nada, no llevaba medias ni calcetines, tenía los pies desnudos, y yo cada vez pensaba más cosas, jugamos y perdí de nuevo y me dijo que de castigo le sobara sus pies y que de todos modos le seguía debiendo uno, le dije que sí, pero que no olvidara que ella también debía, me dijo que si quería lo dejábamos a mano, y le dije que no, que pensara su castigo que ya pensaría yo el mío, jugamos de nuevo y perdió, se puso de mil colores y le dije paga, toca prenda, nos carcajeamos los dos, y ella decidió quitarse el brassiere, ahí estaban esas tetas ricas, tamaño mediano, pezones duros, ya estaba caliente también, areolas de chocolate, tamaño mediano, le dije que ya quería cobrar mi castigo y me dijo apenada que estaba bien, pensaba en pedirle que me hiciera sexo oral pero no sabía como lo iba a tomar, así que fue al revés, le pedí que se dejara hacerlo – El castigo consiste en que te dejes hacer sexo oral, que piensas – se quedó callada, viéndome, estaba en bikini, yo en ropa interior, y me dijo, un minuto solamente porque es juego, y le dije que estaba bien, tomó su reloj, se sentó en la mesa de la sala y yo en una silla, cuando faltaban escasos segundos puso su mano en su bikini por un lado y dijo ya y lo abrió, estaba mojadísima, y yo sin dudarlo me agaché y comencé a chuparla, estaba deliciosa, húmeda y caliente, nada tonto me agarré de sus nalgas, y jalaba su conchita a mi boca, ella abrió más las piernas, y aunque se estaba calentando no dejaba de ver el reloj, pasé mi lengua por su clítoris y ella soltó un gemido, yo me preparaba para meter mi lengua hasta e fondo cuando jaló levemente mi cabeza y me dijo tiempo.
Ya había olvidado que era parte del juego de cartas, sonrió y me dijo tú me debes un castigo y también lo quiero cobrar, me reí y le dije lo que quieras, me dijo, quiero que te quites toda la ropa y no te la pongas hasta que nos tengamos que ir, me reí con una carcajada y me la quité, ella se veía deliciosa solo en bikini con ese culo hermoso, enorme, y esas tetas deliciosas, tomé las cartas y jugamos de nuevo, perdió, y cómo ya habíamos perdido el hilo del orden, solo se levantó y se quitó el bikini, se veía lindo ese triángulo lleno de vello, cortito, abultado y húmedo, me dijo, ya terminamos y le dije que no, que uno más, que no se valía que nos quedáramos así porque yo me iba a quedar desnudo todo el rato, soltó una carcajada y dijo está bien, jugamos y perdí, ya estaba más que aplicado cuando me dijo, ok, el castigo será verme desnuda hasta que nos tengamos que ir, puse cara de sufrimiento y una sonrisa de complicidad y dije ok, terminamos de jugar entonces.
Nos sentamos desnudos en las sillas, y volteamos a ver las computadoras, las instalaciones seguían casi en el mismo punto, y yo seguía caliente, y ella nerviosa, nos vimos de reojo y nos dejamos de hacer tontos, volteamos la silla y nos comenzamos a besar, ella llevó su mano a mi miembro y lo comenzó a sobar, y yo me aferré de nuevo a sus nalgas, era rico sentir ese culo en mis manos, y al apretárselas, sentía como me ponía más duro, ella lo notó y me dijo – ay, qué es eso? – y le contesté que así me ponía, sonrió y nos seguimos besando y acariciando, no sé cuánto tiempo, poco a poco, la jalé para que se levantara, y me quedó la cara en su vientre, lo besé y tome sus tetas en mis manos, eran suaves y estaba muy calientes, y los pezones duros, comencé a masajearlos en círculos lentamente, poco a poco, ella me ayudaba, me acerqué a uno, y lo besé eran deliciosos, sabían a perfume, me encantaba su risa y ahora su olor, su pulcritud, los comencé a chupar, no aguantaba más, mi miembro comenzaba a sacar jugo, se preparaba para lo mejor.
Después de no sé cuánto rato comiéndome esas exquisitas tetas, y sin dejar de sobarlas ni sobar ese hermoso culo, nos decidimos, dejamos que las instalaciones continuaran solas, y decidimos subirnos a la mesa de la sala de juntas, me dijo que me acostara, lo hice y ella lento y frente a mí se sentó en mi miembro haciéndolo desaparecer, que bonito sexo tiene, vello corto, limpio y abultado, húmedo e hirviendo, sentí como si me viniera al sentirlo tragarme, se veía exquisita, sus caderas más anchas, su sexo a primera vista y sus tetas en lo alto dispuestas a ser apachurradas, las tomé y ella comenzó a moverse, no cabía de gusto, mi glande se estremecía en cada vuelta, y la base de mi miembro sentía su conchita frotar en cada pasada, ella escurría estábamos muy calientes; se movía como una diosa, cogía como nadie, y esas tetas de chocolate me mataban, comenzó ahora a subir y bajar, y me apretaba los huevos, un poco duro, me dolía pero me gustaba, ella lo notó y comenzó a hacerlo más rápido, la bendita instalación no terminaba y yo estaba a punto de venirme por lo caliente que estaba, le dije y me dijo que no era momento, se levantó, y me dijo que quería que me viniera en sus nalgas, así que se puso de perrito, el miembro se me puso más duro que nunca, tenía ese magnífico culo a todo lo que da, y sólo para mí. La vista era magnífica, y esa hembra me hacía sentir muy caliente, a pesar de ser chaparrita era mucha vieja para cualquiera, me tenía prendado de sus curvas, me acerqué, poco a poco, puse la punta en su conchita y ella se dejó venir hacia atrás fuerte, rápida y precisa, lo hacía girar magnífico, y yo estaba por venirme, me dijo que la esperara un poco y llegábamos juntos, sería la proeza del día mucho más que esas malditas computadoras, comenzó a gemir más duro, se venía empecé a sentir como me mojaba y me salí y me vine como me lo pidió en sus nalgas, mi semen hervía y ella gritaba cuando lo sentía y mientras mas calor sentía más jugo sacaba, nos quedamos así unos minutos, sintiendo nuestros cuerpos húmedos, calientes y jadeantes, después de unos minutos, nos sentamos en nuestras sillas, desnudos, habíamos acordado que nos quedaríamos así hasta terminar, y cumplimos, pasaron más cosas, pero esas se las contaré en otra ocasión.
miércoles, 20 de abril de 2016
Fiesta en la alberca
Que tarde tan a todo dar pasé la semana pasada, quien iba a pensar el encuentro, y menos con quien...es. Max, un amigo del trabajo festejaba su cumpleaños, rentó una casa con alberca y todos dijimos que andaríamos en juntas en otros edificios del corporativo, así que nos fuimos de pinta, había mucha gente, era una buena pool party, carne asada, cocteles, cerveza, todo para pasar un día relax, estábamos comiendo una carne y tomando unas cheves cuando llegó un grupo de amigas de Max, nos las comenzó a presentar eran a migas de la preparatoria, y que sorpresa me llevé cuando vi a la esposa de un amigo, nos saludamos y nos contamos las casualidades de conocer a Max, ella se fue con sus amigas a cambiar para estar en la alberca y yo seguí con los compañeros del trabajo comiendo.
Todo trascurrió como cualquier fiesta, comida, baile chistes, y algunos que se animaron a nadar, ya cerca de las 3 de la tarde, mucha gente se fue, pero seguíamos los que estábamos con el pretexto de estar en juntas, así que nos teníamos que esperar un rato más. Max que siempre fue como yo, empezó a hacer bromas pesadas, quedaban un par de amigos del trabajo, la secretaria de contabilidad, dos de sus primas y sus amigas de la prepa, ya como a eso de las 4 quedamos solo 7 personas, Max, Rogelio y yo entre los hombres y dos chicas de la prepa, una de sus primas y la secretaria de contabilidad, ella era muy seria pero como había estado platicando con Rogelio toda la tarde, no se quería ir, estaban pasándola bien, entre chiste y chisme.
En eso la secretaría se levanta y dice -- ¿Que les parece si jugamos botella de prendas?
Max y yo nos volteamos a ver, ella era una de las más serias de la oficina y nos quedamos asombrados, Rogelio soltó una carcajada, el ya sabía de la idea de la secretaria, que andaba ya medio entonada, prácticamente todos dijimos que sí, menos las amigas de la prepa, sobre todo porque la esposa de mi amigo le daba pena, no dejaba de reírse, y de verme, me acerqué y le dije, si tu no rajas, yo no rajo, todo es cotorreo, y me dijo que estaba bien.
Nos sentamos intercalados hombre y mujer en un círculo, y acordamos que por ser menos hombres, en el espacio vacío el castigo era para los tres, la secretaria giró la botella, y la primer persona en caer fue Max, así que le hicimos burla y dijimos que el del cumpleaños pusiera el ejemplo, se quitó la playera, le aplaudimos y le tocó girar la botella, la siguiente persona fue su prima, ella se botó de la risa, y dijo que era trampa, nos dimos cuenta en ese momento que su playera era un top para gym y que no traía nada abajo. Max le hizo burla y le dijo que ni modo, que habíamos aceptado jugar y que pagara, su prima, que yo también conocía y que era buen relajo, se quitó su blusa, quedando únicamente en sandalias y la parte baja de su bikini, nos dejó ver unos pechos preciosos, redonditos, no muy grandes pero lindos, sin pena siguió jugando y dijo, de aquí no sale nada eh; todos reímos y ella giró la botella de nuevo, fue mi turno, me tocó pagar y yo estaba solo con traje de baño y sandalias, así que me fui por lo fácil, pagué con las sandalias, y una de las amigas de la prepa dijo que era trampa, que los pies ya se me veían, nos reímos todos, y la secretaría y la esposa de mi amigo estuvieron de acuerdo, así ella tendrían más prendas para pagar.
Giré la botella y fue el turno de la secretaria y ella pago enseguida con las sandalias, nos reímos y se giró la botella de nuevo, le tocó a Rogelio y también pagó con las sandalias, Rogelio giró y tocó en el espacio vacío, las chicas se carcajearon y nosotros también, pero le dijimos a Rogelio que era un wey, Max y yo solo teníamos traje de baño, así que lo obligamos a que pagara doble, y quedamos desnudos los tres. las chicas nos hicieron burla por quedar desnudos tan rápido, pero no nos dimos por vencidos, así que Rogelio giró la botella de nuevo y le toco a la esposa de mi amigo, ella pagó con sandalias también, y todos con cara de buuuu, fue la prima de Max la que dijo, no manchen yo ya estoy enseñando las bubis, paguen con ropa, así que la esposa de mi amigo giró la botella y le toco a ella misma de nuevo, nos dió mucha risa, pero tuvo que pagar, se quitó el top y dejo ver unos senos grandes, deliciosos, me quede callado viéndolos, se me antojaron mucho, y cuando me di cuenta que la estaba regando, todos se empezaron a reír, y a mí se me empezó a parar, y me dio pena, pero la prima de Max, lo tomo a relajo y dijo, siii, mejor todos nos encueraos y jugamos castigos hot.
Todos nos reímos nerviosos, y nos quedamos en silencio, la sola idea, hizo que se me parara otro poco, la prima se quitó el bikini para poner el ejemplo y la secretaria se desnudó entre pena y risa, estábamos todos desnudos en 2 minutos, estábamos nerviosos, pero divertidos, nos volvimos a sentar y me tocó al lado de la esposa de mi amigo, no me quise sentar de frente para no estarle viendo las bubis que me habían encantado. Ella se rió conmigo con pena, y nos pusimos a jugar, giraron la botella, y le cayó a la prima de Max, tenía que dejarse lamer un pezón por Rogelio, ella se dejó y todos aplaudimos, ella giró la botella, y le cayó a Max, que tenía que besarle las pompas a la otra amiga de la prepa y el no se las besó, se las lamió, todos aplaudimos y nos reímos, la botella giró nuevamente y le tocó a la esposa de mi amigo, y como ya Max la conocía que era muy penosa dijo que yo le besara el clítoris, pero no un beso, una lamida, nos reímos todos en automático por la ocurrencia, pero se puso necio y todos aplaudieron, ella se puso muy nerviosa y le dije, mejor déjate rápido o no nos van a soltar.
La prima de Max, jaló un banco alto y le dijo, siéntate aquí, ella con pena se sentó, y les dijo váyanse que le da pena, me acerqué y ella abrió poco las piernas, me acerqué y le dije que las abriera mas, la prima le jaló una rodilla, y cuando vi esa conchita me puse durísimo, la secretaria me dijo oooralee eh, y se rieron, me agaché y saqué la lengua, me disponía a dar una lamida su clítoris, pero estaba tan caliente, que empecé lamer desde el perineo, lento, metiendo la lengua en su vagina al pasar y terminando en el clítoris, ella se empezó a reír y jaló sus piernas, la prima de Max le dijo, no manches que rico y soltó una carcajada, le dijo a ver, párate y se sentó, y me dijo ahora yo, esto me prendió y me puse durísimo, ya no podía evitar la erección, le lamí del mismo modo y ella me sujetó de la cabeza y no me dejó mover, seguí lamiendo y ella se sobaba los senos, todos nos veían, y Rogelio sin tardarse se acercó a la amiga de la prepa de Max y le dio la mano para levantarse, y se la llevó a un sillón; Max, se le quedó viendo a la esposa de mi amigo y ella apenadísima le dijo, no, contigo no, porque me da mucha pena, así que volteó a ver a la secretaria y ella le sonrió, se fueron a la alberca y se empezaron a besar, la esposa de mi amigo se quedó parada viéndome como me comía a la prima de Max, sin dejar de comérmela, le tomé la mano a la esposa de mi amigo y la acerqué, ya que la tenía a mi lado, dejé a la prima, y me acerqué, tenía unos senos grandes, lindos, apetitosos, unos pezones de chocolate divinos, y me los empecé a comer, no dijo nada, solamente se dejó, le tomé la mano a la prima y a la esposa y me las llevé a la mesa, las senté a las dos y ahí yo de pié les puse una mano a cada una en mi miembro, comenzaron a sobarlo y yo comencé a lamerles las tetas a las dos, una por turno, la prima un poco mas aventada se bajó de la mesa y me dijo que me sentara, jaló a la esposa y le dijo ven, y entre las dos comenzaron a chupármelo, en el sillón Rogelio y la secretaria estaban en tremendo 69, la secretaría arriba, se le veía un culo hermoso en forma de corazón, desde ahí podía ver la alberca y Max estaba haciéndole un oral a su amiga, mientras ella estaba sentada en la orilla de la alberca, estaba yo muy caliente, me lo chupaban dos chicas y veía otras dos parejas en lo mismo, y lo mejor, me habían tocado las mas tetonas de pura suerte.
La esposa de mi amigo lo lamía riquísimo, y yo le pellizcaba sus pezones de chocolate, los tenía bien parados, después de un rato, le tomé la mano y la levanté, la prima de Max se levantó también, me bajé y caminé con ellas de la mano hacia el jardín, quería continuar en el pasto, Rogelio seguía en lo suyo y Max estaba recibiendo ahora él un fantástico oral en la alberca, llegamos al pasto y el olor a tierra mojada era rico, hacía sol y eran cerca delas 4 de la tarde, no quemaba, confortaba ese calor, me hinqué en el pasto y ellas conmigo, jalé una toalla que estaba a unos metros y la tendí par que el pasto no picara, acosté a la esposa de mi amigo, me había obsesionado con ella desde que vi sus ricas tetas, me hinqué y comencé a lamerla de nuevo, la prima de Max, no se quiso quedar viendo, jaló una toalla y se acostó a un lado nuestro para chupármelo, era lo más rico que había experimentado, mientras la prima de Max me lo chupaba, yo chupaba a la esposa de mi amigo, y le sobaba una teta a cada una, estaba realmente excitado, la prima de Max ya se sentía en confianza y me soltó, se levantó y me quitó de donde estaba, me empujó al lado de la esposa de mi amigo, y con los movimientos me di cuenta de su idea, ella quería chuparla, así que la dejé, crucé miradas con la esposa de mi amigo y ella gozaba y se apenaba, así que para que no le diera pena le guiñe un ojo, sonrió pero se sonrojaba, me agaché y comencé a lamerle las tetas, mmmm estaban calientes, suaves, y los pezones duros, pero tiernos, ella me tomó el miembro y jugaba con él, mientras gemía por las lamidas de la prima de Max y las mías, estuvimos haciéndola gozar unos minutos y se vino, mmm, riquísimo se escurrió bastante, la prima de Max estaba riéndose pero caliente, satisfecha.
La dejamos que se levantara y se intentó limpiar, a lo que la prima le dijo que no, me jaló y me hizo sentarme en la toalla y a ella sentarse en mi pecho, me puso esa conchita húmeda de frente, deliciosa y punzando aun por el orgasmo delicioso que acababa de tener. Comencé a darle lengua mientras metía mis dedos, ella se dejaba hacer y la prima de Max, comenzó a jugarme el miembro, lo chupó un par de veces y se sentó en él, las tenía a las dos de frente, la prima se contoneaba, estaba a punto de venirme, sentía su calor inmenso, pero cuando ella se daba cuenta se detenía y me daba tiempo, le divertía tenerme así, mientras estaba sentada, le sobaba las tetas a la esposa de mi amigo, y a la vez yo me la comía, era una escena deliciosa, cuando voltee, la secretaria se nos acercaba, nos dijo que Rogelio se había dormido muy ebrio, y nos vio tan entrados que se acercó a ver, ella comenzó a sobarles las tetas a las dos chicas, mientras se dejaba tocar por la prima de Max, la esposa de mi amigo ya no podía meter las manos, porque mi lengua la tenía al borde de nuevo, gritó y se vino en mi boca muy delicioso, caliente, salado, pero delicioso.
La prima de Max, se quitó de donde estaba y me dijo que quería venirse también, le dijo a la esposa de mi amigo que si cambiaban lugares y lo hicieron, cuando la sentí meterse mi miembro, casi me vengo, la secretaria solo les sobaba las tetas y reía al vernos, la esposa de mi amigo comenzó a moverse despacio, en círculos, rico, la prima de Max, se sentó en mi pecho y comencé a lamerla, estaba muy caliente, y se apretó las tetas y se vino, no escurrió como la esposa de mi amigo, pero se vino cálido, ella sabía más dulce, la secretaria, veía y sonreía al verlas venirse, estaba comenzando a tocarse su conchita, y la prima de Max le ayudaba, yo estaba a punto de venirme y les dije que ya no podía, la esposa de mi amigo se quitó, pero la prima de Max las jaló a las dos, no hubo palabras, la secretaria me tomó el miembro y lo jaló despacio, le lamió la punta y comencé a chorrear, semen caliente escurría, demasiado, parecía erupción, la prima de Max se agachó y comenzó a lamerlo, invitándolas a probar, las tres se agacharon y por turnos me chupaban, estaba yo muy caliente, y saqué otro pequeño chorro, lo lamieron y se lo embarraron en las tetas unas a otras, Max estaba dándole duro a su amiga y Rogelio profundamente dormido, Max pegó un grito y se salió corriendo de la alberca, se vino en el pasto y cuando dejó de escurrir nos dijo, que nos enjuagáramos en la alberca, todos divertidos y temblorosos de lo calientes que estábamos nos metimos a la alberca, nos sobamos unas con otros para enjuagarnos y después de unos minutos nos fuimos a las regaderas, Max se bañó rápido para empezar a recoger, y yo le ayudaba desnudo en lo que me tocaba el baño, una a una las chicas fueron saliendo, pero faltaba la esposa de mi amigo, y se nos hacía tarde, entré a ver qué pasaba y la secretaria se había tardado más de lo normal porque se masturbó en el baño, así que apenas iba a bañarse, la prima de Max, pícara como siempre nos dijo, pues báñense juntos para irnos, total, de aquí no sale nada, entramos al baño, y se me empezó a parar de nuevo, me dijo en tono burlón, otra veeeeeez, y le dije que sí, que me habían encantado sus tetas y me prendía de verlas y de tenerlas cerca, se sonrojó y abrió el agua caliente, nos metimos a bañar y ella me sobó el miembro un rato, yo le lamí las tetas y le toque su conchita rico en el agua, después nos bañamos rápido y nos fuimos, fue una fiesta rica, divertida, y sobre todo muy, pero muy caliente.
Todo trascurrió como cualquier fiesta, comida, baile chistes, y algunos que se animaron a nadar, ya cerca de las 3 de la tarde, mucha gente se fue, pero seguíamos los que estábamos con el pretexto de estar en juntas, así que nos teníamos que esperar un rato más. Max que siempre fue como yo, empezó a hacer bromas pesadas, quedaban un par de amigos del trabajo, la secretaria de contabilidad, dos de sus primas y sus amigas de la prepa, ya como a eso de las 4 quedamos solo 7 personas, Max, Rogelio y yo entre los hombres y dos chicas de la prepa, una de sus primas y la secretaria de contabilidad, ella era muy seria pero como había estado platicando con Rogelio toda la tarde, no se quería ir, estaban pasándola bien, entre chiste y chisme.
En eso la secretaría se levanta y dice -- ¿Que les parece si jugamos botella de prendas?
Max y yo nos volteamos a ver, ella era una de las más serias de la oficina y nos quedamos asombrados, Rogelio soltó una carcajada, el ya sabía de la idea de la secretaria, que andaba ya medio entonada, prácticamente todos dijimos que sí, menos las amigas de la prepa, sobre todo porque la esposa de mi amigo le daba pena, no dejaba de reírse, y de verme, me acerqué y le dije, si tu no rajas, yo no rajo, todo es cotorreo, y me dijo que estaba bien.
Nos sentamos intercalados hombre y mujer en un círculo, y acordamos que por ser menos hombres, en el espacio vacío el castigo era para los tres, la secretaria giró la botella, y la primer persona en caer fue Max, así que le hicimos burla y dijimos que el del cumpleaños pusiera el ejemplo, se quitó la playera, le aplaudimos y le tocó girar la botella, la siguiente persona fue su prima, ella se botó de la risa, y dijo que era trampa, nos dimos cuenta en ese momento que su playera era un top para gym y que no traía nada abajo. Max le hizo burla y le dijo que ni modo, que habíamos aceptado jugar y que pagara, su prima, que yo también conocía y que era buen relajo, se quitó su blusa, quedando únicamente en sandalias y la parte baja de su bikini, nos dejó ver unos pechos preciosos, redonditos, no muy grandes pero lindos, sin pena siguió jugando y dijo, de aquí no sale nada eh; todos reímos y ella giró la botella de nuevo, fue mi turno, me tocó pagar y yo estaba solo con traje de baño y sandalias, así que me fui por lo fácil, pagué con las sandalias, y una de las amigas de la prepa dijo que era trampa, que los pies ya se me veían, nos reímos todos, y la secretaría y la esposa de mi amigo estuvieron de acuerdo, así ella tendrían más prendas para pagar.
Giré la botella y fue el turno de la secretaria y ella pago enseguida con las sandalias, nos reímos y se giró la botella de nuevo, le tocó a Rogelio y también pagó con las sandalias, Rogelio giró y tocó en el espacio vacío, las chicas se carcajearon y nosotros también, pero le dijimos a Rogelio que era un wey, Max y yo solo teníamos traje de baño, así que lo obligamos a que pagara doble, y quedamos desnudos los tres. las chicas nos hicieron burla por quedar desnudos tan rápido, pero no nos dimos por vencidos, así que Rogelio giró la botella de nuevo y le toco a la esposa de mi amigo, ella pagó con sandalias también, y todos con cara de buuuu, fue la prima de Max la que dijo, no manchen yo ya estoy enseñando las bubis, paguen con ropa, así que la esposa de mi amigo giró la botella y le toco a ella misma de nuevo, nos dió mucha risa, pero tuvo que pagar, se quitó el top y dejo ver unos senos grandes, deliciosos, me quede callado viéndolos, se me antojaron mucho, y cuando me di cuenta que la estaba regando, todos se empezaron a reír, y a mí se me empezó a parar, y me dio pena, pero la prima de Max, lo tomo a relajo y dijo, siii, mejor todos nos encueraos y jugamos castigos hot.
Todos nos reímos nerviosos, y nos quedamos en silencio, la sola idea, hizo que se me parara otro poco, la prima se quitó el bikini para poner el ejemplo y la secretaria se desnudó entre pena y risa, estábamos todos desnudos en 2 minutos, estábamos nerviosos, pero divertidos, nos volvimos a sentar y me tocó al lado de la esposa de mi amigo, no me quise sentar de frente para no estarle viendo las bubis que me habían encantado. Ella se rió conmigo con pena, y nos pusimos a jugar, giraron la botella, y le cayó a la prima de Max, tenía que dejarse lamer un pezón por Rogelio, ella se dejó y todos aplaudimos, ella giró la botella, y le cayó a Max, que tenía que besarle las pompas a la otra amiga de la prepa y el no se las besó, se las lamió, todos aplaudimos y nos reímos, la botella giró nuevamente y le tocó a la esposa de mi amigo, y como ya Max la conocía que era muy penosa dijo que yo le besara el clítoris, pero no un beso, una lamida, nos reímos todos en automático por la ocurrencia, pero se puso necio y todos aplaudieron, ella se puso muy nerviosa y le dije, mejor déjate rápido o no nos van a soltar.
La prima de Max, jaló un banco alto y le dijo, siéntate aquí, ella con pena se sentó, y les dijo váyanse que le da pena, me acerqué y ella abrió poco las piernas, me acerqué y le dije que las abriera mas, la prima le jaló una rodilla, y cuando vi esa conchita me puse durísimo, la secretaria me dijo oooralee eh, y se rieron, me agaché y saqué la lengua, me disponía a dar una lamida su clítoris, pero estaba tan caliente, que empecé lamer desde el perineo, lento, metiendo la lengua en su vagina al pasar y terminando en el clítoris, ella se empezó a reír y jaló sus piernas, la prima de Max le dijo, no manches que rico y soltó una carcajada, le dijo a ver, párate y se sentó, y me dijo ahora yo, esto me prendió y me puse durísimo, ya no podía evitar la erección, le lamí del mismo modo y ella me sujetó de la cabeza y no me dejó mover, seguí lamiendo y ella se sobaba los senos, todos nos veían, y Rogelio sin tardarse se acercó a la amiga de la prepa de Max y le dio la mano para levantarse, y se la llevó a un sillón; Max, se le quedó viendo a la esposa de mi amigo y ella apenadísima le dijo, no, contigo no, porque me da mucha pena, así que volteó a ver a la secretaria y ella le sonrió, se fueron a la alberca y se empezaron a besar, la esposa de mi amigo se quedó parada viéndome como me comía a la prima de Max, sin dejar de comérmela, le tomé la mano a la esposa de mi amigo y la acerqué, ya que la tenía a mi lado, dejé a la prima, y me acerqué, tenía unos senos grandes, lindos, apetitosos, unos pezones de chocolate divinos, y me los empecé a comer, no dijo nada, solamente se dejó, le tomé la mano a la prima y a la esposa y me las llevé a la mesa, las senté a las dos y ahí yo de pié les puse una mano a cada una en mi miembro, comenzaron a sobarlo y yo comencé a lamerles las tetas a las dos, una por turno, la prima un poco mas aventada se bajó de la mesa y me dijo que me sentara, jaló a la esposa y le dijo ven, y entre las dos comenzaron a chupármelo, en el sillón Rogelio y la secretaria estaban en tremendo 69, la secretaría arriba, se le veía un culo hermoso en forma de corazón, desde ahí podía ver la alberca y Max estaba haciéndole un oral a su amiga, mientras ella estaba sentada en la orilla de la alberca, estaba yo muy caliente, me lo chupaban dos chicas y veía otras dos parejas en lo mismo, y lo mejor, me habían tocado las mas tetonas de pura suerte.
La esposa de mi amigo lo lamía riquísimo, y yo le pellizcaba sus pezones de chocolate, los tenía bien parados, después de un rato, le tomé la mano y la levanté, la prima de Max se levantó también, me bajé y caminé con ellas de la mano hacia el jardín, quería continuar en el pasto, Rogelio seguía en lo suyo y Max estaba recibiendo ahora él un fantástico oral en la alberca, llegamos al pasto y el olor a tierra mojada era rico, hacía sol y eran cerca delas 4 de la tarde, no quemaba, confortaba ese calor, me hinqué en el pasto y ellas conmigo, jalé una toalla que estaba a unos metros y la tendí par que el pasto no picara, acosté a la esposa de mi amigo, me había obsesionado con ella desde que vi sus ricas tetas, me hinqué y comencé a lamerla de nuevo, la prima de Max, no se quiso quedar viendo, jaló una toalla y se acostó a un lado nuestro para chupármelo, era lo más rico que había experimentado, mientras la prima de Max me lo chupaba, yo chupaba a la esposa de mi amigo, y le sobaba una teta a cada una, estaba realmente excitado, la prima de Max ya se sentía en confianza y me soltó, se levantó y me quitó de donde estaba, me empujó al lado de la esposa de mi amigo, y con los movimientos me di cuenta de su idea, ella quería chuparla, así que la dejé, crucé miradas con la esposa de mi amigo y ella gozaba y se apenaba, así que para que no le diera pena le guiñe un ojo, sonrió pero se sonrojaba, me agaché y comencé a lamerle las tetas, mmmm estaban calientes, suaves, y los pezones duros, pero tiernos, ella me tomó el miembro y jugaba con él, mientras gemía por las lamidas de la prima de Max y las mías, estuvimos haciéndola gozar unos minutos y se vino, mmm, riquísimo se escurrió bastante, la prima de Max estaba riéndose pero caliente, satisfecha.
La dejamos que se levantara y se intentó limpiar, a lo que la prima le dijo que no, me jaló y me hizo sentarme en la toalla y a ella sentarse en mi pecho, me puso esa conchita húmeda de frente, deliciosa y punzando aun por el orgasmo delicioso que acababa de tener. Comencé a darle lengua mientras metía mis dedos, ella se dejaba hacer y la prima de Max, comenzó a jugarme el miembro, lo chupó un par de veces y se sentó en él, las tenía a las dos de frente, la prima se contoneaba, estaba a punto de venirme, sentía su calor inmenso, pero cuando ella se daba cuenta se detenía y me daba tiempo, le divertía tenerme así, mientras estaba sentada, le sobaba las tetas a la esposa de mi amigo, y a la vez yo me la comía, era una escena deliciosa, cuando voltee, la secretaria se nos acercaba, nos dijo que Rogelio se había dormido muy ebrio, y nos vio tan entrados que se acercó a ver, ella comenzó a sobarles las tetas a las dos chicas, mientras se dejaba tocar por la prima de Max, la esposa de mi amigo ya no podía meter las manos, porque mi lengua la tenía al borde de nuevo, gritó y se vino en mi boca muy delicioso, caliente, salado, pero delicioso.
La prima de Max, se quitó de donde estaba y me dijo que quería venirse también, le dijo a la esposa de mi amigo que si cambiaban lugares y lo hicieron, cuando la sentí meterse mi miembro, casi me vengo, la secretaria solo les sobaba las tetas y reía al vernos, la esposa de mi amigo comenzó a moverse despacio, en círculos, rico, la prima de Max, se sentó en mi pecho y comencé a lamerla, estaba muy caliente, y se apretó las tetas y se vino, no escurrió como la esposa de mi amigo, pero se vino cálido, ella sabía más dulce, la secretaria, veía y sonreía al verlas venirse, estaba comenzando a tocarse su conchita, y la prima de Max le ayudaba, yo estaba a punto de venirme y les dije que ya no podía, la esposa de mi amigo se quitó, pero la prima de Max las jaló a las dos, no hubo palabras, la secretaria me tomó el miembro y lo jaló despacio, le lamió la punta y comencé a chorrear, semen caliente escurría, demasiado, parecía erupción, la prima de Max se agachó y comenzó a lamerlo, invitándolas a probar, las tres se agacharon y por turnos me chupaban, estaba yo muy caliente, y saqué otro pequeño chorro, lo lamieron y se lo embarraron en las tetas unas a otras, Max estaba dándole duro a su amiga y Rogelio profundamente dormido, Max pegó un grito y se salió corriendo de la alberca, se vino en el pasto y cuando dejó de escurrir nos dijo, que nos enjuagáramos en la alberca, todos divertidos y temblorosos de lo calientes que estábamos nos metimos a la alberca, nos sobamos unas con otros para enjuagarnos y después de unos minutos nos fuimos a las regaderas, Max se bañó rápido para empezar a recoger, y yo le ayudaba desnudo en lo que me tocaba el baño, una a una las chicas fueron saliendo, pero faltaba la esposa de mi amigo, y se nos hacía tarde, entré a ver qué pasaba y la secretaria se había tardado más de lo normal porque se masturbó en el baño, así que apenas iba a bañarse, la prima de Max, pícara como siempre nos dijo, pues báñense juntos para irnos, total, de aquí no sale nada, entramos al baño, y se me empezó a parar de nuevo, me dijo en tono burlón, otra veeeeeez, y le dije que sí, que me habían encantado sus tetas y me prendía de verlas y de tenerlas cerca, se sonrojó y abrió el agua caliente, nos metimos a bañar y ella me sobó el miembro un rato, yo le lamí las tetas y le toque su conchita rico en el agua, después nos bañamos rápido y nos fuimos, fue una fiesta rica, divertida, y sobre todo muy, pero muy caliente.
martes, 29 de marzo de 2016
Cursos
Ni hablar, tenía que cumplir con
el requisito de presentar esos cursos, llevaba ya muchos meses de atraso, pero
el mismo trabajo no me dejaba tiempo para dedicarle a las capacitaciones, así
que como medida nos mandaron a una sesión obligatoria donde nos capacitarían y
ayudarían a resolver todos nuestros cursos, iba de malas y con flojera, pero me
animé mucho al ver que la persona que nos impartiría el curso era una conocida
del proyecto que tenía unos meses de no ver, nos saludamos de inmediato con un
fuerte abrazo y me dio muchos gusto verla embarazada, y más gusto me dio sentir
sus pechos crecidos por su estado, siempre me había gustado, morena, ojos
verdes, un trasero increíble y un carácter que ya muchos quisieran para
compartir.
Creo que notó mi interés por sus
pechos porque se sonrojó un poco pero cambiamos de tema los dos, me regaño por
mis cursos y bromeamos un poco, el día comenzó un tanto ameno, y entretenido,
aunque a veces le dedicábamos de lleno la atención a los cursos y eso me
aburría, salimos todos a comer cuando íbamos a la mitad de la capacitación, y
me fui a comer con ella, charlamos de nuestras familias, y del trabajo como
buenos amigos, pero yo no podía dejar de ver sus pechos, ella lo notaba y
trataba de no mirarme a los ojos, pero su escote no lo podía evitar, así que me
animé y le dije – perdón pero siempre me han gustado los pechos de las mujeres
y tú te ves muy bien por el embarazo, por más que quiero evitarlo no lo logro –
esto nos relajó a los dos porque le dejamos de tomar importancia al hecho,
seguimos platicando y comiendo y yo seguía embelesado con ese hermoso par de
tetas, se me antojaban muchísimo, pero me ponía a pensar – Está embarazada,
tranquilo – aunque me imaginaba comiéndolos y sentía como me excitaba, traté de
evitarlo pero ya era irremediable, pagamos la cuenta y nos levantamos y ella lo
notó, se puso roja y me dijo – te pasas, ya ni porque estoy embarazada – me dio
un poco de pena pero le dije – eso que?, siempre me gustaste y ahora con esos
pechos WOW – se rió y no dijimos más, nos fuimos de regreso a los cursos, el
día terminó sin nada importante, y la gente se fue corriendo, yo me quedé a
platicar con ella un rato más y ahí fue donde todo pasó.
Me dijo que si la acompañaba a su
cubículo a dejar sus cosas para irnos y le dije que sí, subimos hasta no sé qué
piso, y como ya era un poco tarde solo había gente en la salida del elevador,
su lugar se encontraba en una de las esquinas del edificio así que tuvimos que
caminar entre mamparas y computadoras, dejó unos papeles y se sentó un poco
cansada, yo perfecto desde la vista que tenía ahí, me volví a quedar viendo en
sus pechos y ella se dio cuenta de inmediato, pero lejos de enojarse me dijo –
ya no los aguanto, pesan mucho – y yo le dije – que importa lo que pesen, se
ven deliciosos y han de estar exquisitos – se puso un poco roja y me dijo –
claro que no, están enormes – y le dije – enormes no, están en su punto
perfecto – ella los tomó en sus manos y dijo – perfecto para quien, ya me
cansan, empiezan a escurrir a veces y las areolas están horribles. – me quedé
imaginándolas y pensando que decirle, después de unos segundos mi lengua
trabajaba sola – pues perfectos para mí, no sé qué daría por comérmelos – ella
soltó la carcajada y me dijo – jijo pero no se te va una, además a quien se le
van a antojar unas bubis de embarazada – me quedé viéndola y le dije – a mí por
supuesto, puedo cargarlas? – soltó otra carcajada y me dijo – ándale y ahorita
nos ven, mejor olvídalas – no pensaba desistir así que le dije – imposible,
siempre me gustaron, siempre me encantó tu figura y ahora que las tengo cerca
cómo quieres que desista, además ve el tamaño que tienen – un poco apenada me
dijo – sí y con los cambios la piel está cuarteada y no me gustan – me acerqué
un poco y le dije – si me dejas, yo las lubrico – me miró a los ojos y me
preguntó – ¿Sí?, ¿Y cómo? – ya no me aguanté y estiré mi mano intentando
tocarlas, y ella me dejó llegar, las sentí en el escote, la piel era suave,
estaban tibias y duras supongo que porque se llenaban de leche, las acaricié
con cuidado para no lastimarla y para tantear que tanto podría tocar; ella no
hacía nada por quitarse, y yo intenté mi siguiente movimiento, sin dejar de
sobar, comencé a deslizar mi mano hacia abajo, sobaba la ropa y la piel al regresarla,
sobaba recorriendo esa teta deliciosa, en una de las bajadas, empecé a meter mi
dedo entre las bubis y a sentir el calor que se almacena, poco a poco sin dejar
de sobarla, me pasé para atrás de su silla, y la comencé a sobar a dos manos,
sobaba el frente de esos pechos y ella se relajaba poco a poco, empecé a meter
mis manos y a sentir su piel, en efecto sus pezones y areolas estaban
cuarteadas pero poco, estaban calientes, suaves, erectos, seguía yo sobando y
ella recostó su cabeza en mi estómago, me acerqué un poco más y puse mi miembro
en su nuca, lo sintió, y lo frotaba con la cabeza, yo seguía frotando sus
pechos dentro del bra, le dije que si ya quería que los lubricara y me dijo que
sí, pero que ahí no se podría, entonces se levantó y me dijo sígueme, caminó
unos metros, y sacó una llave, y entramos en una oficina pequeña, que tenía
solo un escritorio, y una silla, y unas cuantas cajas con manuales en un
rincón, cerró la puerta y me tomó de la mano, y me llevó hasta la silla, y me
dijo, está bien, lubrícalos, tenía ella un vestido a la rodilla, para
embarazadas, y eso me puso muy contento porque tendría que subirlo completo,
puse mis manos en sus piernas por detrás, y empecé a subirlas, llevando el
vestido entre mis manos, recorriendo lentamente sus piernas, y llegando a ese
trasero que siempre me había gustado, me detuve a sobarlo, se sentía bien,
estaba crecido por el embarazo pero eso no lo quitaba lo rico, estaba caliente,
y fresco al mismo tiempo por el vestido, tenía una tanga, y podía sentir cada
nalga al descubierto.
Subí el vestido hasta liberar sus
pechos, tenía un bra de encaje blanco y se le transparentaban sus pezones, eran
morenos, grandes y apetitosos, por fin le había sacado el vestido y tenía sus
senos frente de mí, los bese sin descubrirlos aun, estaban calientes, ella
aceleraba su respiración, tenía su vientre en mi pecho y sus tetas en mi cara,
sobaba las nalgas y besaba sus senos, y poco a poco los besos se convirtieron
en lamidas, tiernas, y sucias al mismo tiempo, yo sobaba entre su trasero y su
vientre y ella me jalaba el cabello, subí mis manos y libere sus tetas del bra,
las dejé caer por la gravedad y ahí estaban redondas, espectaculares, morenas,
esos pezones quemados y grandes, me fui sobre ellos, apreté sus senos con fuerza
y comencé a lamer todo cuanto podía me encantaba esa mujer y me encantaban esos
pechos, me fui levantando de la silla sin dejar de comérmela, por fin estaba de
pie y fui lamiendo su pecho y su cuello, hasta llegar a su barbilla, me quité y
la miré a los ojos, estaba ardiendo, la besé en la boca y le tocaba el cuerpo
por todos lados, le desabroché el bra y se lo quieté por completo, liberando
sus hermosas tetas, eran divinas, cargadas de leche, de vida y de calor, los
veía y los sobaba, y me los comía a ratos, y la seguía besando, poco a poco
comencé a recorrer su vientre con besos y fui bajando y bajando, llegué hasta
su tanga y la chupé, estaba caliente y mojada, había tanta humedad que se
notaba diferente el color en su sexo, se la bajé hasta los tobillos y ella sacó
los pies poco a poco, me senté y le ayudé a que se sentara en la mesa, ya
sentada, me acerqué y comencé a sobar su entre pierna, estaba caliente, estaba
temblando y me decía en susurros – no mi bebé – la escuché y le dije que no se
preocupara que no íbamos a molestarlo, abrí sus piernas con cuidado, y comencé
a tocar su sexo, estaba demasiado cliente y palpitaba, deseaba ser penetrada
pero pensar en su embarazo se lo impedía, era un momento que jamás se iba a
repetir, así que decidí no echarlo a perder, solamente, la jalé despacio al
borde del escritorio y ella instintivamente, se recargó con sus manos hacia
atrás, subí sus pies en las coderas de la silla, y me acerqué lento, oliendo y
viendo todo eso, se veía magnífico, podía distinguir las palpitaciones de esa
conchita rica a la espera, sin dudarlo, saqué poco a poco mi lengua y comencé a
chupar su clítoris, despacio, no pudo más que gemir un poco y estremecerse,
pero me dejó continuar, le prometí no molestar su bebe, pero eso no evitaría
que le hiciera tener un orgasmo.
Tenía un sabor delicioso, ese
sexo escurría jugos a diestra y siniestra, deliciosos, así como lamia el
clítoris, también la penetraba con mi lengua y ella se contoneaba de placer, se
dejaba chupar y me sobaba la cabeza, yo no aguantaba ya lo caliente que estaba
y quería penetrarla pero me lo tenía que ganar poco a poco, después de un rato
de comerme esa conchita, regrese a lo que nos llevó ahí, esas hermosas tetas y
con la boca llena de su sabor, las lamí de nuevo, me acerqué a su cuerpo y me
frote en su conchita, tonto aún estaba yo con ropa, mientras lamia sus tetas,
me fui desabrochando la camisa y el cinturón, ella se dio cuenta y me ayudó a
desabotonarme, nos comenzamos a besar, y yo sobaba sus tetas despacio pero con
firmeza, por fin tenía desabrochadas camisa y pantalón, y no hice más que
quitármelos, quedándome en bóxer, un bóxer de algodón que no podía contener mi
erección por completo.
Me agaché a seguir lamiendo ese
par de divinas tetas y sentí su mano jugando con mi miembro sobre mi ropa,
sentía riquísimo y supongo que ella también porque en ese instante mi lengua
giraba rapidísimo sobre su pezón, me dijo que tenía muchas ganas pero que le
daba miedo, así que se enderezó y se bajó de la mesa despacio, yo pensé que todo
terminaba ahí, pero la sorpresa fue agradable cuando se sentó en la silla y sin
dudarlo me sacó el miembro de la ropa, lo observó y me dijo que estaba rico, lo
sobaba y le besaba la punta despacio, y yo me ponía más y más duro, empezó a
notar que se generaba líquido, y decidió meterlo en su boca, no puedo explicar
el profundo placer que sentí al contacto de su aliento, y de esa boca carnosa
que siempre me había gustado, ahí estaba con esa morena hermosa, teniendo un
encuentro de lo más rico, lo chupaba delicioso, y jugaba con él que casi me
vengo, ella notó que estaba por terminar y me dijo que no aguantaba sin
sentirlo y se levantó, la ayudé a sentarse de nuevo, y me acercó y me dijo,
despacio y con cuidado; entendí perfecto sus palabras, así que despacio, metí
un par de dedos para estimularla de nuevo, sentir que se mojara otra vez y
poderme acercar, no tardó ni un minuto cuando estaba más que jugosa, me acerqué
y puse la punta de mi miembro en el borde de sus labios, y despacio, con una
mano en su trasero y otra en una teta, entré, sentía el calor y la humedad
cubrirme poco a poco, y ella soltó un gemido despacio, con calma, estaba yo por
reventar y me dijo que terminara dentro, no lo pensé dos veces y aceleré un
poco la marcha, sentíamos la fricción despacio pero rico, no tardé mucho en
terminar, pero antes de eyacular, ella comenzó a escurrir como nunca había
visto, me dijo que tenía meses de no hacerlo, y que estaba muy caliente, que
estaba emocionada y apenada, y que no volvería a pasar, que aprovecháramos el
momento porque iba a ser único, así que seguimos haciéndolo hasta que perdí la
erección, cuando la perdí me salí y me comí por otro rato esas tetas que me
tienen loco, nos vestimos, y con calma nos fuimos, ya no había gente en el
edificio, salimos despacio y la dejé en su coche, me regaló un beso en la boca
y me dijo hasta siempre.
Sé que esto jamás se va a
repetir, pero no lo olvido, y cada que lo recuerdo tengo una erección que
algunas veces termina en autosatisfacción por los recuerdos.
viernes, 18 de marzo de 2016
Escuela
Tengo algo que contarles, resulta
que regrese a estudiar, y en una clase de administración me encontré con una
profesora más que exquisita, era de estatura media, tenía un trasero imponente,
unos labios carnosos y unos pechos divinos, no eran grandes pero eran firmes,
me llamaba mucho la atención, las clases se dieron de forma normal, pero nos
pidió un proyecto para acreditar la materia, el mío consistía en un sistema de
geo referenciación de clientes, afortunadamente pasé la materia con 10, a mi
deliciosa maestra le había gustado lo que el sistema hacía, los presentamos en
una sala audio visual, y poco a poco se fue vaciando, los inconscientes o no sé
si consientes de mis compañeros, dejaron sola a la profesora y ella tenía que
poner orden en la sala y recoger todo el equipo utilizado, como desde que la vi
imagine cosas, aproveché para quedarme y ayudarle, solo por ser amistoso, pero
por la curiosidad de sentirme solo con ella.
Se guardó la pantalla en su
estuche, y estábamos quitando el proyector, cuando al no poderlo desconectar se
agacho y sin tenerlo planeado voltee a verla, no pude más que expresar un WOW
al ver ese trasero magnificado, me encantó tanto que no me di cuenta que la
expresión la hice en voz alta, ella me escuchó y volteó a verme entre apenada y
divertida y me preguntó ¿WOW que?, no sabía qué hacer y le dije – nada es que
es mucho por recoger y nadie ayuda – ella rio y me dijo si es mucho por
recoger, noté un tono raro, pero pensé que era mi imaginación, como era
principio de semestre, aun llovía y comenzó una lluvia ligera pero tupida, le
ayudé a guardar el proyector, y la maleta estaba ya vieja, así que la abrí con
mis dos manos y como se nos resbalaba, me la pegué al cuerpo para que se
formara bien la caja y el proyector pudiera entrar, ella lo guardó pero
inesperadamente, al sacar las manos de la funda, rozó mi miembro y reaccione
casi de forma instantánea, ella se reía y yo estaba apenado pero emocionado, el
edificio se quedó casi vacío y nosotros atrapados en el aula por la lluvia,
entonces me atreví, no sé porque lo hice pero ya estaba hablando – quiere saber
porque fue el WOW – y ella volteó a verme y me dijo – no sé si quiera saberlo –
tome aire y le dije – es que su trasero es precioso y verlo ahí en toda su
expresión me fascinó, cuando reaccioné ya había terminado de decirlo, ella se
quedó mirándome a los ojos, pensé que me iba a decir algo, pero soltó una
carcajada, y me dijo – no te preocupes, a muchos les gusta mi trasero – me
sentí aliviado y en eso me dijo – pero no se me hace justo que tu veas y yo no
– ahí fue donde ya no supe de mí, me prendí como un loco, tuve una erección
durísima y le dije – pues vea – y ella
observó y me dijo – pues se ve un bulto pero mi trasero se nota más que eso –
me valió que estuviéramos en la escuela y me bajé el cierre y lo saqué, ella
peló esos ojos oscuros y se rió y me dijo – bueno así está mejor – se acercó y
lo tomó con su mano, estaba yo muy caliente y enseguida, le tome un seno, eran
ricos, suaves y firmes, pero me estorbaba el bra, así que metí la mano debajo
de su blusa, ella llevaba un traje sastre con un pantalón azul marino y una
blusa blanca, comenzó a frotarme poco a poco y yo a sobar su pecho, nos
acercamos y empezamos a besarnos, la lluvia se ponía más fuerte y me dijo –
creo que esta agua algo pretende – me reí y le quité el saco, era corto tipo
torero, sin él, se notaba su talle bien marcado, seguía sobándome y yo regresé
a sobar su pecho, pero esta vez, metí mi mano debajo del bra, estaba caliente
tanto como yo, nos mirábamos y nos tocábamos, alcé su blusa y su bra, ahí
estaban, majestuosos, unos pechos lindos, con areolas medianas y de color café,
lindos chocolates, no dudé más y comencé a lamerlos, estaban deliciosos,
calientes y suaves, ella me sobaba el cabello y disfrutaba con todo su ser, la
lluvia caía a cántaros, y eso favorecía el momento.
Le dije – quiero comerte – y ella
me dijo en un susurro – yo también – nos acostamos en el aula aprovechando que
estaba alfombrada y nos desnudamos por completo, estábamos muy excitados y nos
acariciamos en el piso, su piel me encantaba, su trasero sin ropa era
espectacular, la admiré completa y le acaricié todos los rincones de su cuerpo,
ella se estremecía en cada caricia y yo me ponía más y más duro, me decidí,
comencé a gatear sobre su cuerpo, hasta que mi cara quedó en su sexo, era
divino, arreglado, sediento y húmedo, caliente y excitante a la vista, comencé
a besar y succionar su clítoris lentamente y ella tomó mi miembro y lo metió en
su boca, era delicioso sentir su aliento en mi miembro y a la vez dejar el mío
en su sexo, comencé a lamer de arriba abajo, a llenarme de esa humedad, lamia y
metía mi lengua hasta dentro, y sentía como se movían sus caderas poco a poco
en círculos y empujando algunas veces, dejó de comerme pero no me soltaba,
estaba disfrutando, no paraba de llover y no paraba de moverse, era la tarde
perfecta, volví a sentir como metía mi miembro en su boca y comenzaba a comerme
de nuevo, nos recostamos de lado y ella lamía de una forma bárbara, delicioso,
no dejaba un pedazo de mi sin recorrer.
La lluvia comenzaba a ceder, y en
un momento de cordura nos vimos desnudos en el piso del aula, no dejábamos de
acariciarnos y besar nuestros cuerpos pero comenzamos a preocuparnos por la
gente, así que decidimos vestirnos, esa no era la ocasión para hacerlo por
completo, solo le pedí un favor, y ella accedió, se puso en posición de perrito
y ese trasero divino me mostraba todo, no hice más que verlo, y excitarme más,
no quería arriesgarme a que nos vieran, pero no tenía cabeza para nada mas, asé
que me abalancé sobre él, y la penetré duro, ella gimió por la sorpresa pero
comenzó a moverse, lo hice despacio lo tenía que disfrutar porque una vez que
nos sorprendieran todo acabaría para los dos, lo sabíamos pero lo
disfrutábamos, nos movíamos lento ella en círculos y yo penetrando hasta el
fondo, se comenzaron a escuchar pasos de tacones seguramente alguna prefecta
revisaba aulas, pero no podíamos detenernos, en eso, alguien abrió la puerta, era
una prefecta morena delgada de figura cachonda, nos vio, y se rio con malicia,
y se fue sin decir nada, al principio nos quedamos en pausa, pero comenzamos de
nuevo, ya nada importaba, nos vieron y nos dejaron continuar, así que me senté
en un escalón y ella se sentó en mí, nos besamos y ya que la tenía de frente,
se acomodó mi miembro y lo sentí entrar lento, estaba caliente, chorreaba de la
excitación y eso me prendía, subía y bajaba con un ritmo exquisito, y la tenía
de frente y la miraba y le besaba el cuello, veía esos pechos subir y bajar y
comencé a lamerlos nuevamente, eran deliciosos, ella subía y bajaba más y más
rápido, sus gemidos aumentaban, pero se aguantaba las ganas de gritar, yo ya no
podía más, me dijo que estaba a punto de terminar, y lo empezamos a hacer más
rápido los dos, entonces, ella se salió y comenzó a escurrir mucho, yo como
loco me acerque a su sexo y me bebí toda la miel, era un sabor fuerte pero
delicioso, ella sobaba sus pechos y los jalaba, y yo me comía todo, se movía con
grandes contracciones porque se estaba viniendo más y más, yo ya excitado,
comencé a masturbarme para terminar, pero ella no me dejó y me ayudó, con sus
manos frotaba mi miembro que estaba todo mojado y caliente, frotaba con tantas
ganas que me dolía y me encantaba, entonces sentí que terminaba, ella lo notó y
acerco su pecho y me hizo terminar en esos senos exquisitos, sus pezones de
chocolate se llenaron con mi leche, se hincó, y nos besamos nuevamente, ella
llena de semen y yo lleno de sus jugos, no supe cuánto tiempo duramos en ese
cachondeo, pero era delicioso, sentíamos excitación, placer y descanso, nos
besamos nuevamente y descansamos unos minutos.
Ninguno tenía palabras, había
excitación y un poco de vergüenza al final, pero estaba hecho y había sido
espectacular, con calma se comenzó a vestir, y yo la veía, mi erección no cedía
y mientras ella se ponía su panty yo me masturbaba y la sorpresa fue que me
sentía venir de nuevo, ella me veía y comenzó a sobarse los senos, me ayudaba a
terminar, se frotaba los pechos y se untaba mi semen y me vine de nuevo, era
excitante verla desnuda, ver esas caderas y esos pechos deliciosos, cuando
terminé me levanté y ella siguió vistiéndose, no hablábamos, nos terminamos de
vestir los dos, y al final le dije – es una lástima no saber que otra materia
me tocará contigo – ella sonrió y me dijo con una cara de perversión – no
importa, siempre podrá haber asesorías – me dejó contento y pensando en
buscarla nuevamente, tomamos el equipo para llevarlo al aula de profesores,
sudábamos un poco así que nos quedamos charlando en el pasillo a que nos diera
el aire, cuando bajó las escaleras la prefecta, nos vimos a los ojos y ella se
acercó y dijo, si para la próxima vez no me invitan al menos a ver, si los
delataré, nos dio risa a los tres y nos fuimos, aun espero que la oportunidad
se dé de nuevo, porque esas caderas, esas nalgas y esos pechos me hicieron
exquisitamente feliz, de la prefecta les puedo decir que cuando nos cruzamos en
el pasillo, sonríe y me guiña un ojo, ojalá la siguiente vez si es que la hay,
sea igual y más divertida.
En el cine
Recuerdo que llegue al cine y ahí estabas en la taquilla
formada, haciéndome señas para que me apurara, estabas vestida con una falda
tableada que dejaba ver tus torneadas piernas, luego luego pensé cosas jeje, y
tenías la blusita de algodón escotada que me gustaba, me imaginé que habías
usado esa ropa a propósito porque sabias que me ponía a mil.
Te alcancé, me diste un beso largo y me reñiste por llegar tarde, lo siento - te dije, y pagamos los boletos, llegamos a la dulcería y sin preguntar pediste dos helados, un refresco y gomitas, sonreíste y te volteaste, yo no podía imaginar que tramabas así que pagué y entramos a ver la película.
La película comenzó, de acción por supuesto, una ruidosa como decías, dejamos que la trama fluyera y por fin, cuando empezaban las intrigas, aprovechando que estábamos hasta arriba y había poca gente, comenzamos a besarnos, un rico beso apasionado y empezaste a jugar con las gomitas, chupabas una y sin azúcar, me la pasabas diciéndome que así se sentían tus pezones mmmmmmmm, te dije que te calmaras porque después que haríamos, sonreíste y me pasaste 5 gomitas mas, y me diste un beso súper caliente y apasionado.
Sobaste mi miembro sobre el pantalón, y me dijiste que te prestara mi mano, WOW estabas en tanga y muy mojadita, me dijiste que jugara un rato y te volteaste a ver la película, me hice el que la veía comencé a sobar con un dedo sobre la tanga, cuando de repente sentí frío, volteé a verte y sonreías con los dedos llenos de helado, entonces comprendí, lo habías untado en tu conchita mmmmm con lo que eso me gustaba, sobaba y untaba mas el helado y después chupaba mi dedo, saboreando el helado napolitano y tus jugos mezclados.
Untaste mas helado y me dijiste con voz de mando y con una sonrisa, cómetelo, WOW me bajé de mi asiento y me puse en cuclillas entre tus piernas, comencé a comerlo, besaba y comía helado y se derretía al instante por el calor de tu cuerpo, estuvimos un rato y me dijiste que era suficiente, me senté y sobaste de nuevo sobre mi pantalón y me pediste que lo sacara, te dije que no, que lo hicieras tú, me enseñaste las manos llenas de helado y me dio risa, te dí un beso corto y haciendo como que me estiraba me desabroche el pantalón; ahí se asomaba un bulto producto de la excitación que me causabas y cuando empecé a bajar mi ropa interior y se asomó, sentí frío tu reías aguantándote para no hacer ruido, habías untado helado apenas se asomó, me pediste que me bajara todo y me dejé la ropa a media pierna, sacaste mas helado y lo untaste, el frío me estaba quitando la erección, cuando te agachaste y le diste un beso, con todo y frío reaccionaba de nuevo.
Comenzaste a comer el helado con la lengua, limpiando todo mi miembro sin meter las manos, untabas helado y lo comías, me tenías a mil, y me dijiste que sería solo algo light, jugaste un poco más, y mientras comías te tocabas te pregunte por qué y me dijiste que para no perder el ritmo, después de unos minutos regresaste a tu lugar y levantamos la codera que estorbaba, nos besamos tocando nuestros sexos calientes y húmedos, te acercaste a mí, y me dijiste ve la película, y tomaste mi miembro con una mano y comenzaste a masturbarlo, así que yo hice lo mismo, lleve mis dedos a tu conchita y ya no había tanga, comencé a sobar tu clítoris, y entre jadeos y sonrisas nos hicimos terminar uno a otro, después de descansar unos segundos nos acomodamos la ropa y me acercaste el refresco, te pregunté, ¿y este? y solo dijiste, a mi se me seca la boca, ¿a ti no?
Te alcancé, me diste un beso largo y me reñiste por llegar tarde, lo siento - te dije, y pagamos los boletos, llegamos a la dulcería y sin preguntar pediste dos helados, un refresco y gomitas, sonreíste y te volteaste, yo no podía imaginar que tramabas así que pagué y entramos a ver la película.
La película comenzó, de acción por supuesto, una ruidosa como decías, dejamos que la trama fluyera y por fin, cuando empezaban las intrigas, aprovechando que estábamos hasta arriba y había poca gente, comenzamos a besarnos, un rico beso apasionado y empezaste a jugar con las gomitas, chupabas una y sin azúcar, me la pasabas diciéndome que así se sentían tus pezones mmmmmmmm, te dije que te calmaras porque después que haríamos, sonreíste y me pasaste 5 gomitas mas, y me diste un beso súper caliente y apasionado.
Sobaste mi miembro sobre el pantalón, y me dijiste que te prestara mi mano, WOW estabas en tanga y muy mojadita, me dijiste que jugara un rato y te volteaste a ver la película, me hice el que la veía comencé a sobar con un dedo sobre la tanga, cuando de repente sentí frío, volteé a verte y sonreías con los dedos llenos de helado, entonces comprendí, lo habías untado en tu conchita mmmmm con lo que eso me gustaba, sobaba y untaba mas el helado y después chupaba mi dedo, saboreando el helado napolitano y tus jugos mezclados.
Untaste mas helado y me dijiste con voz de mando y con una sonrisa, cómetelo, WOW me bajé de mi asiento y me puse en cuclillas entre tus piernas, comencé a comerlo, besaba y comía helado y se derretía al instante por el calor de tu cuerpo, estuvimos un rato y me dijiste que era suficiente, me senté y sobaste de nuevo sobre mi pantalón y me pediste que lo sacara, te dije que no, que lo hicieras tú, me enseñaste las manos llenas de helado y me dio risa, te dí un beso corto y haciendo como que me estiraba me desabroche el pantalón; ahí se asomaba un bulto producto de la excitación que me causabas y cuando empecé a bajar mi ropa interior y se asomó, sentí frío tu reías aguantándote para no hacer ruido, habías untado helado apenas se asomó, me pediste que me bajara todo y me dejé la ropa a media pierna, sacaste mas helado y lo untaste, el frío me estaba quitando la erección, cuando te agachaste y le diste un beso, con todo y frío reaccionaba de nuevo.
Comenzaste a comer el helado con la lengua, limpiando todo mi miembro sin meter las manos, untabas helado y lo comías, me tenías a mil, y me dijiste que sería solo algo light, jugaste un poco más, y mientras comías te tocabas te pregunte por qué y me dijiste que para no perder el ritmo, después de unos minutos regresaste a tu lugar y levantamos la codera que estorbaba, nos besamos tocando nuestros sexos calientes y húmedos, te acercaste a mí, y me dijiste ve la película, y tomaste mi miembro con una mano y comenzaste a masturbarlo, así que yo hice lo mismo, lleve mis dedos a tu conchita y ya no había tanga, comencé a sobar tu clítoris, y entre jadeos y sonrisas nos hicimos terminar uno a otro, después de descansar unos segundos nos acomodamos la ropa y me acercaste el refresco, te pregunté, ¿y este? y solo dijiste, a mi se me seca la boca, ¿a ti no?
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