martes, 3 de enero de 2017

Trabajo y más trabajo.

Aquí vamos otra vez, hace tiempo que no podía relatar mis andanzas, cambié de empleo hace pocos meses, y como siempre lleno de hombres, había solo un par de chicas pero todo era trato cordial, un día, al llegar había 3 chicas más, todas guapas a su estilo, pero una llamó mi atención, era alta y delgada y olía muy bien, cabello quebrado y largo, justo como me gusta, creo que eso es parte de lo que llamó mi atención, ella, un poco más alta que yo, jamás ha sido un problema para mí la estatura, todo tiene sus ventajas.

Comenzamos todo a hacer buena relación, todo el equipo se llevaba bien, y las chicas eran un buen aliciente, para no sentirnos como obreros entre puro tipo, la chica alta (mi chica, por así decirlo), era muy tranquila, muy metida en su trabajo, pero cuando se trataba de charlar, muy accesible y divertida, me di cuenta poco a poco que me gustaba su sonrisa, no era de las que se reían de todo pero cuando lo hacía era natural, eso me gusta en las personas, no lo hacía por quedar bien, casi no la vi de pie hasta que nos cambiaron de oficina, WOW piernas largas y unas nalgas deliciosas, paradas, todo en su lugar, unas tetas de tamaño medio que se notaban riquísimas.

Una vez después de la cena de navidad del trabajo terminamos chateando y hablando de trivialidades y algo de sexo, se me ocurrió decirle que se le veían buenas bubis y me contó que tiene poco que fue mamá, mmmmm imagine esas tetas suaves, con sabor dulce y me masturbé imaginándola, entre plática y plática, terminé enseñándole por webcam como me masturbaba.

Todo quedó ahí, la dejé de ver un par de semanas porque nos asignaron a proyectos diferentes, pero cuando coincidimos en la oficina, le dio risa verme, no sé si ese beso a media boca que quedamos me lo haya ganado o no, pero la sonrisa me gustó, fue entre pena y complicidad por lo que había pasado, con el correr de los días, nos veíamos todo en contexto normal, me encantaba verla cuando la hacían reír porque las tetas le brincaban delicioso, y cuando caminaba mmmmm el miembro se me quería despertar de imaginar esas nalgas, su piel, y yo lamiéndola toda.

Un día de tantos que bajé a fumar, y ella salió al baño, la iba viendo del trasero, wow, ella lo sabía y le daba risa, ya sabía que me gustaba y me coqueteaba no en mal plan, sino como travesura, era nuestro secreto, ella me conocía prácticamente desnudo y sabía que la deseaba. Cuando ella fue al baño, lo estaban lavando, así que tuvo que bajar un piso, algo olvidó, había bajado 2 escalones y yo detrás, se detuvo en seco y al voltear para regresar, quedamos frente a frente, nos invadió el nervio, ella empezó a respirar acelerado y sus tetas subían y bajaban, yo no me aguanté y le robé un beso, beso que ella correspondió, wow, beso corto, cálido, húmedo y muy excitante, sentí cerca sus bubis y me empezaba a poner duro, ella lo sintió porque quedamos muy cerca, nos separamos haciendo como que no pasaba nada y ella me rodeó para regresar, al pasar, me acarició el miembro, como un hasta luego, pero travieso, rico, de nervios.

No pasó nada más durante los siguientes días, en uno de los proyectos que me asignaron, ella tenía que documentar, así que empezamos a trabajar juntos, compartíamos tiempo y espacio, y eso nos ponía nerviosos, nos la pasábamos aguantándonos la risa, pero trabajando, se había hecho buena química, se nos acercaba la fecha de entrega y nos asignaron una persona más para documentar, los 3 nos encerrábamos en la sala de juntas a trabajar, hasta que un día nos tocó quedarnos tarde, a las 11 de la noche ya sólo quedábamos los 3, el edificio solo y todo en silencio, a la otra persona le daba nervios, así que cuando quería ir al baño, salíamos todos, no estaba lejos pero el edificio se sentía algo lúgubre de noche.

En una de las salidas, la otra chica se apuró y nosotros íbamos casi casi de escolta, esperando a que entrara al baño, nos quedamos en la escalera, no sé porque ella se sentó en un escalón y yo me quedé de pie, le veía su escote y sólo le dije wow, ella me volteó a ver y con sonrisa me dijo, ¿wow que??, le dije, nada, aquí admirando. Solto una risa leve, y movió la cabeza en señal de no, esa señal que hace uno para reprobar una acción, pero lo hacía riendo, era un no inventes, no tienes remedio, se agachó un poco, recargando sus codos en sus rodillas y me dijo, mira, no inventes, me enseñaba su escote y se reía, travesura total, pelé los ojos y le dije, ¿puedo?.

Ella dijo, poco y rápido o nos ven, no tardé nada, metí la mano en su escote y acaricié una de sus tetas, que delicia al tacto, suave, te tibia, metí la mano la bra y sentí su pezón, se había erectado luego luego, ella me dijo, ya, y l decirlo me acarició el miembro sobre el pantalón, escuchamos ruido de agua y nos soltamos, la otra chica salió del baño.

Regresamos a la oficina a seguir trabajando, no sé que hora era cuando la otra chica dijo que no aguantaba el sueño, que se dormiría un rato y que si íbamos al baño por favor le cerráramos con llave. En mis adentros dije, PER-FEC-TO, unos 20 minutos más tarde le dije que iba yo al baño, ella me dijo, espera, no quiero ir sola, al rato, mejor vamos de una vez, la esperé a que tomara unas cosas y nos fuimos, las puertas del baño de hombres y mujeres están juntas, llegamos y cada uno se fue a su baño, al salir, ella aun no salía, así que me pegué a la puerta para espantarla en cuanto la abriera, siempre he sido algo maldoso, cuando abrió la puerta estaba yo ahí parado, ella saltó del susto y después se empezó a reír, yo me reí también y nos quedamos viendo, esta vez nos besamos ya con todas las ganas y con toda la deliciosa intención de cachondear un rato, la empujé dentro del baño y nos recargamos en el lavabo, besaba tremendamente delicioso, esos labios carnosos y esas manos que les gustaba tocar todo me excitaban, yo no dejaba de agarrarle las nalgas, me encantaba que estuvieran tan paradas. Le sobaba las tetas también, y empecé a meter una mano bajo su blusa, ella se la desabotonó, hi estaban, dos perfectas y deliciosas tetas de buen tamaño, le pregunté su talla, me dijo 36b, esa copa b se veía deliciosa, media copa tenía su bra, asi que la teta se veía casi completa, las acaricié con la yema de los dedos y la piel se le erizó, nos seguimos besando y yo seguí acariciando sus tetas, besaba delicioso, nos empezamos a prender más y me dijo, perdón pero, solo no quiero hacerlo todo, le dije que estaba bien, que haríamos hasta donde ella quisiera, le desabroché el bra y se asomaron 2 areolas pequeñas, oscuras y un par de pezones duros, deliciosos, los tomé entre mis dedos y los apreté leve, ella gimió, dejé de besarla y comencé a besar su cuello ella decía no, pero con un tono ahogado, y le dije, cuando quieras que me detenga solo dilo, bajé por su cuello y bese sus tetas, una a la vez, deliciosas, pasé mi lengua en un pezón, tenían un sabor dulce, y estaba la piel suave y muy caliente, ella gimió de nuevo, hice pausa y me dijo sigue, yo tenía el miembro durísimo y me lo quise acomodar, ella se dio cuenta, y bajó su mano a mi pantalón, desabroché el cinturón y ella por arriba metió la mano, me volvió a decir, sigue, seguí lamiendo sus pezones uno a uno a ratos, deliciosos, sobaba sus tetas y ella masajeaba mi miembro, estaba yo durísimo, no sé en qué momento la dejé sin blusa y sin bra, todo era besos, caricias y manoseos deliciosos, era un cachondeo de esos que no necesitan penetración, pero que prendían cualquier incendio.

Ella empezaba a masajearme el miembro un poco más duro y mi pantalón estorbaba, así que lo desabroché, ella dijo NO, y le dije, no es otra cosa más que comodidad, bajé mi ropa interior y ella pudo masajear más cómoda y yo me sentía más, comencé a besar sus tetas por todos lados, besos y lamidas, a cubrirlas con mi saliva, ella no soltaba mi miembro, a veces lo apretaba y a veces lo sobaba, cuando salía líquido seminal, lo untaba con un dedo en el glande y seguía, eso me gustó bastante y le pedí que no dejara de hacerlo, bajé poco a poco por su vientre besando, le tomé las nalgas y las apreté, duro pero rico, estaban duras y deliciosas, le quise desabrochar el pantalón y sólo me dijo, sin sexo por favor, solo cachondeo ¿si?.

Yo encantado, le bajé los pantalones y tomé sus nalgas entre mis manos, ella me soltó el miembro y me abrazó, nos seguíamos besando de una manera deliciosa, cachonda y tierna, yo le sobara y apretaba las nalgas y mi miembro le rozaba la pierna, ella lo sentía y bajaba una mano a acariciarlo de vez en cuando, le pregunté si me dejaba hacerle sexo oral y dijo que no sabía, nos seguimos besando y sin preguntar, me saqué la camisa y la puse en el lavabo, le pedí que se sentara, sin soltar sus tetas comencé a bajar con besos por su vientre y ella, se bajó, me saqué de onda, pensé que ahí terminaba la aventura, y lo que hizo me sorprendió, se quitó sus panties, y se volvió a sentar en el lavabo, nos seguimos besando y yo con una mano le sobaba una teta y con la otra su vagina, suave, estaba mojada, baje con besos nuevamente y ahí estaba su delicioso sexo, el vello corto en V, sus labios húmedos y palpitantes, le di un beso en los labios vaginales y ella soltó un gemido, seguí dando besos cortos, ella estaba húmeda y olía delicioso, los besos se convirtieron en pequeñas chupadas y lamidas, ella se encorvó hacia atrás y expuso su sexo completo para dejarme hacer, lamí todo lo que pude, la succioné y la besé, me fascinaba la escena, ella encorvada, yo sobando y acariciando sus tetas y pezones y comiéndole su cuca deliciosa, le acariciaba las piernas, largas, hermosas, y le besaba todo, no lo sentí venir, tuvo un orgasmo delicioso, solo apretó mi cabeza entre sus piernas y tembló, yo me bebí todos sus jugos, mi miembro estaba durísimo y húmedo también, comencé a sobarlo y ella me vio me dijo, ven, se bajó del lavabo y lo sobó, le dije, hasta donde tú quieras, nos seguimos besando y ella lo jugaba, yo le sobaba las nalgas y las tetas por turnos, quería hacerlo ahí pero ya me habían dicho que no.

No sé cuánto tiempo pasó, le dije que terminaba, me dijo que estaba bien, me ayudó a terminar y todo quedó en sus manos y mis piernas, nos seguimos besando un rato más y cuando sentí que mi miembro se dormía tomé papel lo mojé y comencé a limpiarme, entre risas y besos nos vestimos y nos alistamos para regresar, al llegar a la oficina, nuestra compañera seguía dormida, nos reímos en complicidad.


Que rico es trabajar de noche con compañía, ojalá nos toquen más proyectos juntos.