Aquí vamos otra vez, hace tiempo
que no podía relatar mis andanzas, cambié de empleo hace pocos meses, y como
siempre lleno de hombres, había solo un par de chicas pero todo era trato
cordial, un día, al llegar había 3 chicas más, todas guapas a su estilo, pero
una llamó mi atención, era alta y delgada y olía muy bien, cabello quebrado y
largo, justo como me gusta, creo que eso es parte de lo que llamó mi atención,
ella, un poco más alta que yo, jamás ha sido un problema para mí la estatura,
todo tiene sus ventajas.
Comenzamos todo a hacer buena
relación, todo el equipo se llevaba bien, y las chicas eran un buen aliciente,
para no sentirnos como obreros entre puro tipo, la chica alta (mi chica, por
así decirlo), era muy tranquila, muy metida en su trabajo, pero cuando se
trataba de charlar, muy accesible y divertida, me di cuenta poco a poco que me
gustaba su sonrisa, no era de las que se reían de todo pero cuando lo hacía era
natural, eso me gusta en las personas, no lo hacía por quedar bien, casi no la
vi de pie hasta que nos cambiaron de oficina, WOW piernas largas y unas nalgas
deliciosas, paradas, todo en su lugar, unas tetas de tamaño medio que se
notaban riquísimas.
Una vez después de la cena de
navidad del trabajo terminamos chateando y hablando de trivialidades y algo de
sexo, se me ocurrió decirle que se le veían buenas bubis y me contó que tiene
poco que fue mamá, mmmmm imagine esas tetas suaves, con sabor dulce y me
masturbé imaginándola, entre plática y plática, terminé enseñándole por webcam
como me masturbaba.
Todo quedó ahí, la dejé de ver un
par de semanas porque nos asignaron a proyectos diferentes, pero cuando coincidimos
en la oficina, le dio risa verme, no sé si ese beso a media boca que quedamos
me lo haya ganado o no, pero la sonrisa me gustó, fue entre pena y complicidad
por lo que había pasado, con el correr de los días, nos veíamos todo en
contexto normal, me encantaba verla cuando la hacían reír porque las tetas le
brincaban delicioso, y cuando caminaba mmmmm el miembro se me quería despertar
de imaginar esas nalgas, su piel, y yo lamiéndola toda.
Un día de tantos que bajé a
fumar, y ella salió al baño, la iba viendo del trasero, wow, ella lo sabía y le
daba risa, ya sabía que me gustaba y me coqueteaba no en mal plan, sino como
travesura, era nuestro secreto, ella me conocía prácticamente desnudo y sabía
que la deseaba. Cuando ella fue al baño, lo estaban lavando, así que tuvo que
bajar un piso, algo olvidó, había bajado 2 escalones y yo detrás, se detuvo en
seco y al voltear para regresar, quedamos frente a frente, nos invadió el
nervio, ella empezó a respirar acelerado y sus tetas subían y bajaban, yo no me
aguanté y le robé un beso, beso que ella correspondió, wow, beso corto, cálido,
húmedo y muy excitante, sentí cerca sus bubis y me empezaba a poner duro, ella
lo sintió porque quedamos muy cerca, nos separamos haciendo como que no pasaba
nada y ella me rodeó para regresar, al pasar, me acarició el miembro, como un
hasta luego, pero travieso, rico, de nervios.
No pasó nada más durante los
siguientes días, en uno de los proyectos que me asignaron, ella tenía que
documentar, así que empezamos a trabajar juntos, compartíamos tiempo y espacio,
y eso nos ponía nerviosos, nos la pasábamos aguantándonos la risa, pero
trabajando, se había hecho buena química, se nos acercaba la fecha de entrega y
nos asignaron una persona más para documentar, los 3 nos encerrábamos en la
sala de juntas a trabajar, hasta que un día nos tocó quedarnos tarde, a las 11
de la noche ya sólo quedábamos los 3, el edificio solo y todo en silencio, a la
otra persona le daba nervios, así que cuando quería ir al baño, salíamos todos,
no estaba lejos pero el edificio se sentía algo lúgubre de noche.
Ella dijo, poco y rápido o nos
ven, no tardé nada, metí la mano en su escote y acaricié una de sus tetas, que
delicia al tacto, suave, te tibia, metí la mano la bra y sentí su pezón, se
había erectado luego luego, ella me dijo, ya, y l decirlo me acarició el
miembro sobre el pantalón, escuchamos ruido de agua y nos soltamos, la otra
chica salió del baño.
Regresamos a la oficina a seguir
trabajando, no sé que hora era cuando la otra chica dijo que no aguantaba el
sueño, que se dormiría un rato y que si íbamos al baño por favor le cerráramos
con llave. En mis adentros dije, PER-FEC-TO, unos 20 minutos más tarde le dije
que iba yo al baño, ella me dijo, espera, no quiero ir sola, al rato, mejor
vamos de una vez, la esperé a que tomara unas cosas y nos fuimos, las puertas
del baño de hombres y mujeres están juntas, llegamos y cada uno se fue a su
baño, al salir, ella aun no salía, así que me pegué a la puerta para espantarla
en cuanto la abriera, siempre he sido algo maldoso, cuando abrió la puerta
estaba yo ahí parado, ella saltó del susto y después se empezó a reír, yo me reí
también y nos quedamos viendo, esta vez nos besamos ya con todas las ganas y
con toda la deliciosa intención de cachondear un rato, la empujé dentro del
baño y nos recargamos en el lavabo, besaba tremendamente delicioso, esos labios
carnosos y esas manos que les gustaba tocar todo me excitaban, yo no dejaba de
agarrarle las nalgas, me encantaba que estuvieran tan paradas. Le sobaba las
tetas también, y empecé a meter una mano bajo su blusa, ella se la desabotonó,
hi estaban, dos perfectas y deliciosas tetas de buen tamaño, le pregunté su
talla, me dijo 36b, esa copa b se veía deliciosa, media copa tenía su bra, asi
que la teta se veía casi completa, las acaricié con la yema de los dedos y la
piel se le erizó, nos seguimos besando y yo seguí acariciando sus tetas, besaba
delicioso, nos empezamos a prender más y me dijo, perdón pero, solo no quiero
hacerlo todo, le dije que estaba bien, que haríamos hasta donde ella quisiera,
le desabroché el bra y se asomaron 2 areolas pequeñas, oscuras y un par de
pezones duros, deliciosos, los tomé entre mis dedos y los apreté leve, ella
gimió, dejé de besarla y comencé a besar su cuello ella decía no, pero con un
tono ahogado, y le dije, cuando quieras que me detenga solo dilo, bajé por su
cuello y bese sus tetas, una a la vez, deliciosas, pasé mi lengua en un pezón,
tenían un sabor dulce, y estaba la piel suave y muy caliente, ella gimió de
nuevo, hice pausa y me dijo sigue, yo tenía el miembro durísimo y me lo quise
acomodar, ella se dio cuenta, y bajó su mano a mi pantalón, desabroché el
cinturón y ella por arriba metió la mano, me volvió a decir, sigue, seguí
lamiendo sus pezones uno a uno a ratos, deliciosos, sobaba sus tetas y ella
masajeaba mi miembro, estaba yo durísimo, no sé en qué momento la dejé sin
blusa y sin bra, todo era besos, caricias y manoseos deliciosos, era un
cachondeo de esos que no necesitan penetración, pero que prendían cualquier
incendio.
Ella empezaba a masajearme el
miembro un poco más duro y mi pantalón estorbaba, así que lo desabroché, ella
dijo NO, y le dije, no es otra cosa más que comodidad, bajé mi ropa interior y
ella pudo masajear más cómoda y yo me sentía más, comencé a besar sus tetas por
todos lados, besos y lamidas, a cubrirlas con mi saliva, ella no soltaba mi
miembro, a veces lo apretaba y a veces lo sobaba, cuando salía líquido seminal,
lo untaba con un dedo en el glande y seguía, eso me gustó bastante y le pedí
que no dejara de hacerlo, bajé poco a poco por su vientre besando, le tomé las
nalgas y las apreté, duro pero rico, estaban duras y deliciosas, le quise
desabrochar el pantalón y sólo me dijo, sin sexo por favor, solo cachondeo ¿si?.
Yo encantado, le bajé los
pantalones y tomé sus nalgas entre mis manos, ella me soltó el miembro y me
abrazó, nos seguíamos besando de una manera deliciosa, cachonda y tierna, yo le
sobara y apretaba las nalgas y mi miembro le rozaba la pierna, ella lo sentía y
bajaba una mano a acariciarlo de vez en cuando, le pregunté si me dejaba
hacerle sexo oral y dijo que no sabía, nos seguimos besando y sin preguntar, me
saqué la camisa y la puse en el lavabo, le pedí que se sentara, sin soltar sus
tetas comencé a bajar con besos por su vientre y ella, se bajó, me saqué de
onda, pensé que ahí terminaba la aventura, y lo que hizo me sorprendió, se quitó
sus panties, y se volvió a sentar en el lavabo, nos seguimos besando y yo con
una mano le sobaba una teta y con la otra su vagina, suave, estaba mojada, baje
con besos nuevamente y ahí estaba su delicioso sexo, el vello corto en V, sus
labios húmedos y palpitantes, le di un beso en los labios vaginales y ella
soltó un gemido, seguí dando besos cortos, ella estaba húmeda y olía delicioso,
los besos se convirtieron en pequeñas chupadas y lamidas, ella se encorvó hacia
atrás y expuso su sexo completo para dejarme hacer, lamí todo lo que pude, la
succioné y la besé, me fascinaba la escena, ella encorvada, yo sobando y
acariciando sus tetas y pezones y comiéndole su cuca deliciosa, le acariciaba
las piernas, largas, hermosas, y le besaba todo, no lo sentí venir, tuvo un
orgasmo delicioso, solo apretó mi cabeza entre sus piernas y tembló, yo me bebí
todos sus jugos, mi miembro estaba durísimo y húmedo también, comencé a sobarlo
y ella me vio me dijo, ven, se bajó del lavabo y lo sobó, le dije, hasta donde tú
quieras, nos seguimos besando y ella lo jugaba, yo le sobaba las nalgas y las
tetas por turnos, quería hacerlo ahí pero ya me habían dicho que no.
No sé cuánto tiempo pasó, le dije
que terminaba, me dijo que estaba bien, me ayudó a terminar y todo quedó en sus
manos y mis piernas, nos seguimos besando un rato más y cuando sentí que mi
miembro se dormía tomé papel lo mojé y comencé a limpiarme, entre risas y besos
nos vestimos y nos alistamos para regresar, al llegar a la oficina, nuestra
compañera seguía dormida, nos reímos en complicidad.
Que rico es trabajar de noche con
compañía, ojalá nos toquen más proyectos juntos.