Eran casi vacaciones de semana santa y se realizaba la reunión anual del departamento de ventas al que me toca atender, en esta ocasión me invitaron para ver cosas referente a los sistemas, ya que había propuestas y dudas, me preparé la maleta y la laptop para irme al aeropuerto y me fui en el taxi, al llegar oh sorpresa estaba la chica de Mérida esperando el mismo vuelo porque venía en conexión, nos saludamos y charlamos un rato del trabajo, y cuando llegó el avión abordamos, me tocaba en la última fila y a ella en medio , y para mi buena suerte cuando cerraron la puerta que quede solo en mi fila, así que me levante de rápido y le dije que si quería pasarse para atrás.
Ella accedió y seguimos charlando, entre bromas le mencioné la vez que fui a su oficina y tuvimos una tarde de sexo maravillosa por jugar botella de prendas y castigos, ser rió y me dijo que si la recordaba que le había gustado, como el vuelo era a Tijuana le dije que teníamos 3 horas y media para jugar y se volvió a reír, era lógico que en el avión no se podía, entonces se me ocurrió pedir una frazada y la azafata la llevó, me hice el que me iba a dormir y ella igual, nos acurrucamos debajo y platicábamos en voz baja y le dije que si se animaba a dejar que las manos corrieran, dijo que si pero que no se notara mucho, así que nos turnamos a ratos para masturbarnos mutuamente, recordé lo rico que era su sexo apenas lo toque un clítoris pequeño pero exquisito, metí mi mano en su conchita y la sentí húmeda nos apagaron las luces y aprovechamos que el vuelo era de noche, quería seguir tocando su conchita pero me moría de ganas por comerme sus tetas, grandes para su estatura, ricas carnosas con pezones de chocolate.
La aeromoza se dio cuenta que estábamos tocándonos y me volteó a ver le cerré un ojo, sonrió y se fue, nos dejó la parte trasera del avión para nosotros solos, se fue y le dije que no se moviera, me metí debajo de la cobija y mientras empujaba con mis dedos sobaba su teta con otra mano, sacaba mi mano húmeda y la chupaba y la cambiaba, a veces le daba a probar a ella, y ella lamia sus jugos con gusto, después de un rato le saque una teta del brasier y le comencé a lamer el pezón, lo tenía duro rico, me sabia a su perfume pero eso no importo, ya tenía muchas ganas de comer esas tetas y lo estaba haciendo y mejor aún en una situación de peligro, cualquiera se podría levantar y vernos pero estábamos calientísimos y no nos importó, me tocaba ser masturbado y la deje como estaba, y me senté, ella tomo aire y me dijo que se sentía cansada que era rico ser tocada donde casi la podían ver.
Me abrazó y bajo su mano lento y sacó mi miembro del pantalón lo jugaba con destreza, empezó a salir líquido y ella lo unto todo en la cabeza, y después me dijo que si quería que lo chupara, le dije que si pero que nos iban a ver, me dijo que no importaba, y se metió debajo de la cobija, no podía hacer mucho movimiento así que se limitó a jugar con la lengua en el glande, no saben el placer que sentí, quería estirarme y gozar pero podíamos alterar a los que iban durmiendo, así que después descanso y se subió, así nos fuimos jugando hasta llegar a Tijuana, unos minutos antes la aeromoza paso como advirtiendo y dejamos de hacer, le dije que nos esperarían en el aeropuerto 15 minutos después de llegar, que si quería nos íbamos solos, ella accedió y nos fuimos en un taxi al hotel, como iba a ser una reunión nacional nos tocaba en el mismo, nos registramos y pedimos habitaciones contiguas.
Dejamos las cosas en nuestros cuartos y de forma discreta toque su puerta, ella abrió y me dejo pasar y de inmediato puso el cerrojo, nos besamos y nos tocamos todo por encima de la ropa, y le dije que si quería que nos bañáramos, se fue al baño y sin contestar abrió el agua caliente, y dejamos que la tina se llenara en lo que seguíamos en el faje, le quite la blusa y los pantalones, como me encantaba ver a esa chaparrita con esas tetas deliciosas y esas nalgas paradas, se me paró de inmediato, me quité la camisa y el pantalón y quedé en calzones igual que ella.
Me acarició el miembro y yo toqué sus tetas, la abracé y le quité el bra, que ricos melones, me senté en la cama y la acerqué, el agua se escuchaba correr y yo escuchaba su respiración cuando le lamia los pezones, ella se dejaba hacer y me acariciaba el cabello, le agarré firmemente las nalgas y metí mi mano debajo de la tanga me encantaba acariciarle todo, sentir su conchita y su ano, rico todo caliente y húmedo.
El agua por fin estuvo nos fuimos al baño y nos quitamos lo que nos restaba, nos besamos y nos tocamos nuevamente, la ayude a entrar en la tina y se sentó en el agua caliente, se mojó con las manos todo el cuerpo y me dijo que me acercara, lo hice y me tomó del miembro y lo mojó sobándolo; sin salir del agua lo metió en su boca y comenzó a mamarlo de la forma más rica que puedan imaginar, no salía del agua y mientras me chupaba se tocaba la conchita, a veces untaba sus jugos en mi miembro y lo lamia rico, me chupaba las bolas.
Me dijo que entrara en el agua con ella, me metí a la tina, me senté y se sentía bien el agua caliente en mis bolas y mi miembro, yo quería cogerla ya no aguantaba pero me decía que fuéramos despacio, me sentó recargado en una orilla, y se mojó nuevamente todo, y así mojada me dijo que la chupara, la bese en la boca, y fui bajando por su cuello con mi lengua recorriendo todo a mi paso, llegue a sus riquísimas tetas y así mojadas se resbalaba todo rico, las tomé en mis manos y las apreté para expulsar los pezones, lamia uno a la vez pero rápido, a ella le gustaba porque no me dejaba avanzar, me quité y agarré agua y la dejé caer desde su cuello, se mojó todo nuevamente y miré como se deslizaba el agua en su cuerpo, ella se agachó y tomó agua y la dejó caer en mi cuerpo y la siguió al resbalar, llegó a mi miembro y lo sobó y se acomodó nuevamente sentada en la orilla de la tina, comprendí que quería que la chupara, le puse más agua, y seguí la caída con mi lengua, llegue a su conchita, estaba húmeda y caliente, ella contraía los músculos y parecía que la conchita me llamaba, lamí el clítoris rico ahora nadie nos estorbaba como en el avión, se recargo en la pared, y yo me acosté boca abajo en la tina quedando justo su conchita en mi cara, lamia y metía la lengua hasta donde podía, quería cogerla con mi lengua y que sintiera rico, gemía con gritos cortos y leves pero disfrutaba ella con mis lamidas y yo con sus gritos, me ponía cada vez más duro, ya no aguantaba, ya llevábamos buen rato haciéndolo y quería penetrarla.
Le seguí lamiendo unos segundos más y me levanté le dije que quería hacerlo y se levantó también, la cargué y se abrazó con sus piernas a mi cadera, y poco a poco la fui bajando hasta que mi miembro quedo dentro de ella, subía y bajaba lento yo sentía como se movía y como me frotaba las tetas en el pecho, esas tetas me tenían loco estaban riquísimas, sin salirse caminamos hacia la cama, ahora si teníamos donde coger rico y cómodo, me senté y me fui recostando lentamente hasta quedar tendido, ella se sentó y empezó a subir y bajar, tenía un ritmo impresionante, yo estaba a punto de venirme me sentí muy caliente, se lo dije y me dijo que no que esperara, entonces se salió y se recostó a mi lado, diciéndome que lo dejáramos descansar, sentí como me iba venciendo el sueño, y de pronto una sensación de humedad y calor en mi miembro me hizo despertar, lo estaba despertando con la boca, los dos reaccionamos al mismo tiempo, me di cuenta y comencé a acariciar sus nalgas, cuando ella sintió mi mano se dio cuenta que ya había despertado y se subió en mi dándome su conchita a comer, comenzamos un 69 delicioso ella lo chupaba y masturbaba al mismo tiempo pidiéndome que me dejara ir en cuanto lo sintiera, yo solo dije que sí y seguí comiéndome su coñito, delicioso caliente, de chocolate como sus pezones, y ese clítoris rosadito me hacían sentir más calor y ansiedad, le succionaba un poco duro y ella gemía y me apretaba el miembro con la boca, no aguanté más, me dejé ir y me vine en su boca; ella no dejaba de chupar y me sacó todo el semen, después lo dejó salir de su boca untándolo con las manos en todo mi miembro y se acercó y empezó una rusa, mi miembro se empezaba a dormir de nuevo, yo seguía lamiendo su conchita y ella se movía riquísimo en círculos, sentí como le salía algo, se venía en mi cara, yo quería hacer más cosas pero estaba cansado, nos metimos a las sabanas y dormimos un rato, desperté a las 11 de la noche de Tijuana y me empecé a levantar, tenía que irme a mi habitación, ella sintió que me levantaba y me pregunto si ya me iba, le dije que sí que nos podían tocar en la mañana y se darían cuenta que estábamos juntos, me dijo que estaba bien pero que aun teníamos cosas que hacer.
Me vestí y me fui a dormir a mi cuarto, en la segunda noche en Tijuana pasaron cosas interesantes que ya les contaré.